Los seres humanos tendemos a colocar “marcos imaginarios” alrededor de las “cosas” que nos rodean (incluyendo en el capítulo “cosas” tanto elementos figurativos como conceptos o acontecimientos), lo hacemos, además, sin tomar conciencia de ello, sin “darnos cuenta” de que dicho proceso de enmarcado es algo absolutamente subjetivo y en cierto modo condicionado por nuestras propias estructuras perceptivas.

 Uno de nuestros lectores, Guillermo Robledo, nos informa de unos interesantisimos seminarios que impartirá en las fechas indicadas más abajo. Como no nos parece muy caro y nos resulta bastante interesante, lo posteamos por aquí por si a alguien le interesa.

 Generalmente existen 2 tipos de traders. El trader tipo 1 tiene altos porcentajes de operaciones ganadoras... pero sus ganancias son pequeñas en cada operación. Por su parte, el trader tipo 2 tiene un promedio de beneficios sobre pérdidas de 2 a 1 y tiene una fiabilidad por debajo del 50%. El otro factor en esta ecuación es la frecuencia de operaciones.

 Muchos de Vds seguramente han sentido la necesidad impulsiva de operar en el mercado aún si haber visto una señal de su sistema. Seguro que más de una vez necesitan reprimirse para evitar operar cuando están mirando como se mueve el mercado. ¿Qué hacer en situaciones como ésta?

 Muchos de nosotros cuando estamos en el mercado hemos sentido todas o alguna de estas sensaciones: subida de presión arterial, ansiedad, deseos de apagar el ordenador y olvidarse del trading para siempre, etc. Incluso en algunos casos se hace necesaria la ayuda de un médico ante posibles problemas arteriales o cardiacos, si bien muchas veces todo está en nuestra mente y no es más que simple stress.

 Uno de los peores enemigos del trader que opera habitualmente en el mercado es el de la ansiedad, generalmente causada por una mala racha de pérdidas o porque está trabajando con dinero que necesita para poder desarrollar una vida normal.

 Todos hemos visto más de una vez como nuestro valor favorito despegaba sin tenernos a nosotros a bordo. De hecho, como traders alguna vez hemos sentido esa lucha interior entre dos sentimientos: el de esperar para entrar a un precio mejor y el ver como algo se dispara sin ser capaces de reaccionar para coger aunque sea unas migajas del movimiento.

 Hoy les propongo lo siguiente: imaginen que los pensamientos y acciones que realizan de manera consciente son como correos electrónicos enviados a su mente, si bien algunos de estos mensajes contienen "attachments" ocultos que activan mecanismos psicológicos inconscientes de consecuencias impredecibles.

 En el largo plazo, la mente humana tiende a lo que se denomina el efecto predisposición. La idea es que estamos sesgados o predispuestos a evitar el arrepentimiento y actuamos de acuerdo con dicha idea. Por ello, actuamos manteniendo de forma pasiva una posición perdedora de tal forma que evitamos el arrepentimiento que sentiriamos si cerramos dicha posicion.

 Algunos operadores particulares sienten deseos irrefrenables de operar en el día, realizando incluso más de 10 operaciones diarias simplemente porque disfrutan con la adrenalina y la excitación que obtienen con el juego del trading. Sin embargo, la mayor parte de los traders profesionales son capaces de controlar su propia adrenalina.