La Pirámide del Trading I

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La Pirámide del Trading
La Pirámide del Trading aparece ilustrada en la figura de abajo. Cada nivel es la base del siguiente y, a su vez, para poder pasar a un nivel superior es imprescindible tener bien cimentados los niveles inferiores. Cada trader debe construir su propia pirámide del trading sobre los pilares adecuados para que el resultado final sea la obtención de ganancias consistentes en el mercado.

Como veremos, los tres primeros niveles tienen que ver con la parte personal del trading, los cinco niveles siguientes tratan sobre el desarrollo del sistema de especulación o metodología. Los dos últimos no son más que la aplicación y las consecuencias de los escalones anteriores.

El primer escalón de la pirámide eres tú. Conforme tus propias circunstancias y tu propia personalidad has de construir toda la pirámide. Eres tú el arquitecto y el constructor de la misma, marcando el diseño de la misma y llevando la carga de su construcción. Aunque, efectivamente, todas las pirámides tienen algo en común, para alcanzar el éxito es imprescindible que cada uno construya la suya propia. Olvídate de que alguien gestione por ti tus operaciones. El único final que tiene ese camino es el barranco de la ruina.

 


El siguiente escalón es la confianza, la cual es vital para poder operar con cierta tranquilidad, sin dejarse arrastrar por las emociones. El tercer escalón es la disciplina necesaria para llevar a cabo tu operativa al igual que lo haría un trader profesional. Estos dos escalones están muy unidos y para el éxito en su construcción es imprescindible conocer tus propias emociones y hallar la manera de controlarlas en todo momento. Por otro lado, cuando tengamos confianza absoluta en nuestro sistema, operar disciplinadamente con él nos resultará mucho más fácil. Se trata de uno de los múltiples ejemplos que muestran cómo los diferentes niveles de la pirámide están relacionados entre sí.

El siguiente nivel clave es el Money Management (MM). Arriesgar mucho por operación puede ser catastrófico, mientras que arriesgar muy poco puede suponer una pérdida de tiempo. Cada trader debe determinar la cantidad óptima a arriesgar por operación basándose en su propia aversión al riesgo. Este primer escalón sobre el diseño del sistema está muy imbuido por la psicología del trader. El riesgo no debe ser tan elevado que someta al operador a un nivel de estrés tal que le empuje a actuar emocionalmente, ni tan pequeño que genere unos rendimientos ridículos. Es el MM el encargado de sacar el máximo provecho tanto del trader como del sistema, pero sin forzar demasiado a ambos. Sin duda, es la parte más importante del éxito en los mercados. Como regla general, no se debería arriesgar más de un 2% de la cartera por operación. A continuación tenemos el Risk Control (RC), el cual está muy ligado al MM. Mientras que el MM nos dice “cuánto” (refiriéndose al tamaño de la posición y al tamaño del riesgo por operación), el RC tiene que ver con el “cómo” (cómo controlar el riesgo). Por ejemplo, políticas de RC que implementan las directrices marcadas por el MM son la diversificación, el uso de stop loss, el uso de trailing stops, etc. Estos dos niveles, aunque los estudiaremos por separado y sean cosas distintas, han de conformar un todo, una verdadera unidad.

Llegamos ahora a las Tres Simples Reglas del Trading: 1) Corta tus pérdidas, 2) Alarga tus ganancias y 3) Opera de un modo selectivo. Ningún sistema que no siga a rajatabla las tres reglas del trading será rentable a largo plazo. Vuelve a leer el segundo motivo por el cual las reglas de juego de la vida real no funcionan en los mercados y encuentra el nexo con las tres reglas. Reflexiona a fondo sobre este punto aunque te parezca una perogrullada. Cuando lleves unos cuantos meses de operativa real descubrirás que no es tan tontería como parece.

Sólo llegados a este punto podemos empezar a pensar en el siguiente escalón: los parámetros del sistema. Ahora que conocemos nuestras emociones y la forma de controlarlas, ahora que sabemos cómo queremos operar, ahora que sabemos qué es lo que necesitamos para operar de esa forma, nos resultará mucho más fácil determinar los por menores de nuestro sistema. Antes de conocer todos estos puntos clave, la búsqueda de parámetros sería realmente estéril. A continuación llegamos al sistema de especulación en sí, el cual debe estar orientado no hacia el mero análisis del mercado, sino hacia la operativa real. No somos analistas sino especuladores y nuestro sistema, por consiguiente, debe servir para especular y no para analizar. Recuerda que los escalones superiores de la pirámide han de estar sustentados sobre los inferiores y que, en este caso, este escalón ha de estar muy influenciado por los tres primeros escalones (el sistema ha de encajar perfectamente en nuestra psicología, en nuestra aversión al riesgo, en nuestra percepción del mercado y en nuestras circunstancias particulares para que tengamos depositada en él toda nuestra confianza y, así, podemos operar de una forma disciplinada y nada emocional). Como dice Joe Ross, “Trade what you see, not what you think”. Debemos operar en la dirección marcada por nuestro sistema (lo que vemos) y no por la que marcan nuestras emociones (lo que pensamos). Llegamos al penúltimo escalón: la Operativa. Baste, por el momento, decir que muchos grandes traders guardan un registro pormenorizado de todas sus operaciones con el objetivo de ir mejorándolas. Sin duda, realizar un registro de operaciones es una muy buena costumbre.

Por último, llegamos al vértice de la Pirámide que es el resultado de la operación: ganancia o pérdida. Lo más habitual será lo segundo, pero si hemos construido bien nuestra pirámide, las ganancias serán mucho mayores y, a largo plazo, lograremos obtener retornos constantes. Lo importante es actuar con la confianza y disciplina necesarias para no tirar la toalla antes de llegar a la meta, lo cual no ocurre ni en un 5% de los casos de nuevos traders. Por otro lado, debemos asumir las pérdidas como algo normal y sin importancia, de lo contrario estamos destinados a operar emocionalmente.

Resumen

> Las reglas que empleamos en nuestra vida real, no funcionan en el mercado.

> Debemos separar nuestra vida personal del mercado, con el objetivo de operar de forma autómata, sin que influyan nuestras emociones en absoluto. Debemos aprender a desarrollar nuestra “personalidad de mercado”.

> La Pirámide del Trading es una guía perfecta pare desarrollar tal personalidad. Cada uno de nosotros, como consecuencia de nuestros caracteres distintos, debe desarrollar su propia Pirámide basándose en nuestras debilidades y fortalezas personales.

> La Pirámide del Trading tiene los siguientes escalones:

- TÚ.
- Confianza.
- Disciplina.
- Money Management.
- Risk Control.
- Tres Simples Reglas.
- Los Parámetros del Sistema.
- El Sistema.
- Operaciones.
- Resultado: Ganancia y Pérdida.

> Cada uno de los niveles está relacionado con el resto.

> “Trade what you see, not what you think” (Joe Ross)

(Continuará...)
 


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