“You can be free. You can live and work anywhere in the world. You can be independent from routine and not answer to anybody” Con estas palabras tan sugerentes comienza la obra maestra de Alexander Elder ‘Trading for a Living’.

Los herederos de los antiguos chamanes toltecas otorgan una importancia especial a lo que ellos llaman “el arte del acecho”. Dicho arte, se lleva a cabo por el practicante en la realidad cotidiana, haciendo de ésta su campo de batalla, convirtiendo cada acto, cada interacción con sus semejantes en un acto lleno de significación y en una oportunidad de autoconocimiento y crecimiento personal.

Un inversor al borde de la ruina solicitó un día una entrevista en nuestro centro, su vida, como la de todos nosotros, era una aventura digna de héroes. Por alguna razón (que él pretendía, le ayudara a analizar) se había visto abocado a una situación límite, extrema, en la cual sus riesgos económico-financieros ni siquiera eran lo más importante.

En este artículo voy a tratar de enseñarles a neutralizar las emociones que pueden sentir durante la operativa habitual. Imaginen, por ejemplo, que de repente el miedo le induce a dar marcha atrás en una operación conduce al tirón detrás, o tenga pensamientos codiciosos que le lleven a asumir demasiado riesgo mientras opera; pues bien, existen maneras para neutralizar sensaciones y pensamientos.

Los seres humanos tendemos a colocar “marcos imaginarios” alrededor de las “cosas” que nos rodean (incluyendo en el capítulo “cosas” tanto elementos figurativos como conceptos o acontecimientos), lo hacemos, además, sin tomar conciencia de ello, sin “darnos cuenta” de que dicho proceso de enmarcado es algo absolutamente subjetivo y en cierto modo condicionado por nuestras propias estructuras perceptivas.

Uno de nuestros lectores, Guillermo Robledo, nos informa de unos interesantisimos seminarios que impartirá en las fechas indicadas más abajo. Como no nos parece muy caro y nos resulta bastante interesante, lo posteamos por aquí por si a alguien le interesa.

Generalmente existen 2 tipos de traders. El trader tipo 1 tiene altos porcentajes de operaciones ganadoras... pero sus ganancias son pequeñas en cada operación. Por su parte, el trader tipo 2 tiene un promedio de beneficios sobre pérdidas de 2 a 1 y tiene una fiabilidad por debajo del 50%. El otro factor en esta ecuación es la frecuencia de operaciones.

Muchos de Vds seguramente han sentido la necesidad impulsiva de operar en el mercado aún si haber visto una señal de su sistema. Seguro que más de una vez necesitan reprimirse para evitar operar cuando están mirando como se mueve el mercado. ¿Qué hacer en situaciones como ésta?

Muchos de nosotros cuando estamos en el mercado hemos sentido todas o alguna de estas sensaciones: subida de presión arterial, ansiedad, deseos de apagar el ordenador y olvidarse del trading para siempre, etc. Incluso en algunos casos se hace necesaria la ayuda de un médico ante posibles problemas arteriales o cardiacos, si bien muchas veces todo está en nuestra mente y no es más que simple stress.

Uno de los peores enemigos del trader que opera habitualmente en el mercado es el de la ansiedad, generalmente causada por una mala racha de pérdidas o porque está trabajando con dinero que necesita para poder desarrollar una vida normal.