Hoy les propongo lo siguiente: imaginen que los pensamientos y acciones que realizan de manera consciente son como correos electrónicos enviados a su mente, si bien algunos de estos mensajes contienen "attachments" ocultos que activan mecanismos psicológicos inconscientes de consecuencias impredecibles.

En el largo plazo, la mente humana tiende a lo que se denomina el efecto predisposición. La idea es que estamos sesgados o predispuestos a evitar el arrepentimiento y actuamos de acuerdo con dicha idea. Por ello, actuamos manteniendo de forma pasiva una posición perdedora de tal forma que evitamos el arrepentimiento que sentiriamos si cerramos dicha posicion.

Algunos operadores particulares sienten deseos irrefrenables de operar en el día, realizando incluso más de 10 operaciones diarias simplemente porque disfrutan con la adrenalina y la excitación que obtienen con el juego del trading. Sin embargo, la mayor parte de los traders profesionales son capaces de controlar su propia adrenalina.

Todos nosotros operando en el mercado hemos experimentado alguna vez lo que se denomina el "bloqueo del trader", es decir, la incapacidad de enviar una orden al mercado porque nuestras creencias acerca de lo que debería hacer el mercado no concuerdan con lo que está sucediendo, lo que resulta en una extraña mezcla de stress y dudas.

Muchos especuladores lo hacen simplemente para ganar dinero, ya que el gran apalancamiento de los futuros pueden convertir poco dinero en grandes sumas si se hace correctamente. Pero no es tan sencillo, otros muchos lo hacen por la gran excitacion que ofrece el riesgo en si mismo. Algo que no encuentran en la rutina diaria del trabajo habitual. En nuestro mundo industrializado y casi globalizado es muy dificil ganar "status social", por medio de la rutina diaria.

Como desgraciadamente no existe una formula magica para ganar creo que es bueno que, al menos, sepamos como se puede perder. La experiencia nos dicta que la falta de capitalizacion (me refiero a capital de riesgo) es casi siempre una garantia de fracaso. Solo se debe invertir con capital de riesgo, que es el dinero que no necesitamos para vivir confortablemente.