Cumplimos 25 Años: Para celebrarlo eliminamos toda la publicidad. ☕ Apoya el Proyecto

Entrevista a José Salvador Alfageme

Continuamos con la serie de entrevistas a traders que están participando y ganando las diferentes World Cup Trading Championships. En esta ocasión tenemos a Jose Salvador Alfageme, que ha ganado varias competiciones trimestrales (5º en la 2025 2nd Quarter Futures Day Trading Championship, 2º en la 2025 3rd Quarter Futures Day Trading Championship, 4º en la 2025 4th Quarter Futures Day Trading Championship y 5º en la 2026 1st Quarter Futures Day Trading Championship) tal y como podéis ver en el apartado de Standings del campeonato.

Dicho esto, ¡vamos a conocer un poco mejor a José!

X-Trader (XT): Hola José, ante todo enhorabuena por tu posición en el top 5 del primer trimestre del 2026 1st Quarter Futures Day Trading Championship. Lo primero de todo: ¿quién eres y por qué te da por meterte en esto del trading en los mercados financieros? ¿Cómo ha sido la experiencia? 

José Salvador (JS): Muchas gracias Alberto, un placer para mí poder estar en los TOP 5, especialmente viendo el nivel que hay.

¿Quién soy? En esencia, soy alguien que cree profundamente en la estructura y el análisis. Mi formación original es como desarrollador de software. Durante años trabajé por cuenta propia creando aplicaciones de contabilidad y control de activos; básicamente, me dedicaba a construir las herramientas que ayudan a entender el flujo del dinero.

En realidad, mi llegada al trading profesional no fue algo súper planeado, fue más bien una de esas oportunidades que se te cruzan y decides no dejar pasar. Tenía unos ahorros y simplemente buscaba la forma de moverlos un poco mientras seguía con mi trabajo como programador. Empecé a mirar lo típico, Forex, algo de análisis fundamental, técnico… curioseando, como hacemos todos al principio.

Pero entonces se me cruzó por delante David Trullas (ganador de este trimestre y al cual en breve entrevistaremos también) y y ahí fue donde me hizo ‘clic’ la cabeza. Me aportó una claridad que no había visto antes. Me aportó una metodología que, por mi forma de pensar como programador, encajaba perfectamente con la lógica del mercado. Casi sin darme cuenta, lo que era un extra acabó convirtiéndose en mi día a día.

¿La experiencia? Ha sido -o mejor dicho está siendo- un máster regalado. Empecé operando con capital propio (como todos).  Debuté de manera profesional formando parte del equipo de David, donde puse los cimientos técnicos. De ahí, di el salto al mundo institucional para vivir las tripas del sector en el departamento de mercados de una gestora patrimonial. Fue el paso de la teoría a la realidad más cruda.

Me tocó operar en momentos históricos como el COVID o gestionar valores rusos en pleno estallido del conflicto con Ucrania. Allí el trabajo era de máxima exigencia: estar pendiente de cada decisión sobre tipos de interés de los bancos centrales, plantear escenarios macro, realizar coberturas de carteras y gestionar el riesgo de divisas.

Actualmente he vuelto a los orígenes. Vuelvo a formar parte del equipo de Live In Trading. Estoy otra vez ‘en la cocina’, pero con una diferencia fundamental: ahora integro toda esa visión institucional y de gestión de activos en la operativa diaria. Estar de nuevo aquí, operando con David y trasladando lo aprendido en el sector institucional a los demás, es lo que le da sentido a mi etapa actual.

XT: ¿Trading discrecional o sistemático? ¿Por qué? 

JS: Para mí, discrecional al 100%. Y sé que esto puede parecer una contradicción viniendo de un programador. Lo lógico sería pensar: «Jose, si sabes programar, ¿por qué no diseñas un algoritmo que trabaje por ti mientras duermes?».

Técnicamente, crear el sistema no es el reto; el problema radica, para mí, en que el mercado no es un motor estático, es un organismo vivo y emocional.

Es cierto que una máquina es imbatible ejecutando reglas fijas en entornos controlados, pero carece de «olfato». Un algoritmo no entiende de contextos geopolíticos, no entiende las expectativas de datos macro ni sabe interpretar el sentimiento del mercado.

Mi pasado con el código es mi columna vertebral: me da la disciplina militar para no saltarme mis reglas y la estructura mental para analizar datos. Sin embargo, la decisión final es mía. Ese «toque humano» es lo que me permite adaptar la estrategia al momento preciso. En el trading, como en la vida, ser estructurado no significa ser un robot; significa tener un plan claro pero la suficiente inteligencia para leer cuándo el contexto ha cambiado.

XT: Descríbenos tu estilo de trading. ¿Cuánto tiempo mantienes una posición y cuántas operaciones sueles hacer al día? ¿En qué productos y mercados sueles operar? ¿Qué escalas temporales utilizas en tus gráficos? 

JS: Mi estilo es, sobre todo, adaptativo. No intento imponer mi ritmo al mercado, sino que leo lo que me ofrece cada día.

  • Temporalidad y duración: Depende totalmente de la volatilidad. Si el mercado está muy nervioso, hago operaciones rápidas, buscando recorridos cortos y saliendo en cuestión de minutos.

    Si el día está más tranquilo y la tendencia es clara, no tengo problema en aguantar la posición casi toda la sesión hasta el cierre. En mis gráficos suelo moverme en escalas de 5 minutos, 1 minuto y 30 segundos para ajustar la entrada, pero siempre con un ojo en el contexto general.
  • Gestión del riesgo: Aquí soy muy disciplinado. Tengo una regla propia que, si las tres primeras operaciones del día tocan el stop loss, apago las pantallas. Entiendo que ese día no estoy alineado con el mercado y es mejor retirarse que forzar. Si la cosa fluye, mi media suele estar en unas 4 operaciones al día.

    Tampoco quiero engañar a nadie, hay días que no opero y días que puedo hacer 10 operaciones. Pero estas jornadas son muy atípicas.
  • Mercados: Para el campeonato me he centrado sobre todo en el Nasdaq y el S&P 500.
    Sin embargo, en mi operativa discrecional habitual también me muevo mucho en el Dow Jones. Y como buen analista, si veo una oportunidad clara en el Gas Natural, Petróleo o el Oro, también la aprovecho. No me cierro puertas si el gráfico es limpio.

XT: ¿Cómo es tu día a día como trader? ¿Cómo te preparas antes de cada sesión? ¿Cuántas horas pasas al día delante de las pantallas? 

JS: Mi día no se basa en estar pegado al monitor, sino en la calidad de la preparación. Divido mi jornada en tres bloques muy definidos:

La mañana la dedico a puro análisis. En mi setup de pantallas, siempre hay una donde están los gráficos del S&P 500 y del Nasdaq en gráfico diario con los niveles de soporte y resistencia. Son mi brújula para no perder la perspectiva general del mercado.

Luego ya paso a una fase más minuciosa. Compruebo los indicadores técnicos en tres dimensiones: diaria, 1 hora y 5 minutos para cada índice (S&P 500, Nasdaq y Dow Jones). Este proceso puede llevarme una hora. Aunque si el mercado no ha cambiado drásticamente, heredo el trabajo del día anterior y soy más ágil.

Además de esto, dedico unos 30 minutos a escanear acciones americanas y europeas para ver si encuentro alguna oportunidad de swing trading, que son las que te dan las alegrías de verdad al cierre del año.

Una vez está la hoja de ruta hecha, me alejo de los gráficos. Dedico el resto de la mañana a tareas administrativas o cotidianas. Sobre las 13:30 h. hago una pausa para comer y desconectar: nada de pantallas, nada de precios, nada de noticias. Es mi momento de resetear para que el ruido no me contamine.

Como no me gusta operar durante la publicación de datos macro o noticias fundamentales, suelo regresar pasadas las 14:30 h. Hago una excepción con el dato de desempleo (el primer viernes de mes), que sí me gusta seguir de cerca por el contexto que aporta. Fuera de eso, mi prioridad es llegar a la apertura con los deberes hechos y la cabeza fría.

A partir de la apertura americana paso a la acción, pero con una regla de oro: siempre dejo que pasen los primeros 10 minutos para que el mercado se asiente y no meterme en la pelea de quien quiere tener razón. Una vez que el escenario está claro, aplico dos enfoques distintos:

Si estoy operando para la Robbins Cup, busco el movimiento de largo recorrido. Solo entro cuando la oportunidad es cristalina, normalmente cuando el S&P 500 o el Nasdaq tocan soportes en gráfico diario, porque ahí es donde busco grandes recorridos de precio. Además, juego mucho con el sentimiento: si hay pesimismo generalizado, me vuelvo más agresivo.

En condiciones normales, mi operativa es más de precisión. Me gusta coger un ‘trocito de pastel’ y repetir la jugada varias veces mientras el precio se dirige a mi objetivo marcado en el gráfico de una hora. No busco el golpe de suerte, sino la consistencia. Al final, mi prioridad es cerrar el día con la sensación del deber cumplido y, sobre todo, con la cabeza fría.

XT: ¿Qué herramientas utilizas en tu día a día? 

JS: Mi caja de herramientas está diseñada para entender no solo hacia dónde va el precio, sino con qué intención se mueve. Para mí, cada plataforma tiene su función y no las mezclo.

Utilizo TradingView para el análisis de contexto y tendencia; es donde mantengo mi visión limpia. Ahí es donde tengo mis gráficos del S&P 500 y Nasdaq en temporalidad diaria y en velas horarias. Es mi mapa de situación para no perder nunca el norte. Uso el MACD para detectar la convergencia de momentos, el RSI para medir la velocidad de un posible rebote o retroceso y los niveles de Fibonacci, que trato de forma quirúrgica para identificar mis objetivos de precio. En definitiva, es mi radar para decidir en qué zonas vale la pena estar.

Sin embargo, cuando necesito sacar el bisturí y ver la situación con mas zoom, me paso a ATAS. Ahí es donde analizo el volumen de verdad. Utilizo el Order Flow y Big Trades para ver las ejecuciones en tiempo real, esas órdenes agresivas que mueven el mercado.

Me apoyo en el VWAP como referencia del precio medio ponderado y en los niveles del Market Profile: el POC (donde reside el consenso del mercado), el VAL y el VAH.

Al final, mi sistema es una confluencia: TradingView me da el nivel de precio y ATAS me confirma, a través de los perfiles de volumen, si hay intención real de operar en esa zona.

XT: ¿Crees que el trader discrecional, en un entorno como el actual dominado por máquinas, puede tener alguna oportunidad? 

JS: Rotundamente, sí. Por una razón muy sencilla: los mercados los siguen moviendo la avaricia y el miedo, y eso son emociones, no solo compra y venta, cero o uno.

Como programador, sé perfectamente que una máquina es imbatible procesando datos, pero carece de algo fundamental: la capacidad de interpretar el sentimiento. Se suele decir que la Bolsa descuenta expectativas, y eso es algo que, a día de hoy, solo podemos hacer los humanos. Una máquina analiza el pasado para intentar predecir el futuro; el humano es capaz de entender hacia dónde se mueve el optimismo o el pánico colectivo antes de que se refleje en el dato.

He visto algoritmos perderse en bucles infinitos intentando optimizar millones de combinaciones de un solo indicador técnico sin poder mostrar un resultado predecible. Por ejemplo: ¿es mejor un RSI de 14 períodos en un gráfico de 1 minuto, o uno de 11? ¿Con qué ángulo de pendiente exacto debe salir de la sobreventa? Una máquina puede procesar y comparar, pero es incapaz de valorar el contexto: ¿Hay un COVID? ¿Un problema de suministros? ¿Unos resultados empresariales que cambian el tablero?

En ese caos, la máquina se vuelve loca o se detiene. El trader discrecional, en cambio, tiene la capacidad de decidir y surfear la ola.

No se trata solo de analizar; se trata de sentir el pulso del mercado. La máquina lee el dato frío, pero el humano interpreta la intención. Al final, la capacidad de decidir debe residir en uno mismo. Una máquina ejecuta reglas; un trader discrecional ejecuta estrategias adaptadas a un organismo vivo.

XT: ¿Cómo trabajas el money management y la gestión del riesgo en tu trading diario?

JS: La gestión del riesgo es el pilar que sostiene todo lo demás. Es una faceta en la que soy muy estricto. A diferencia de lo que ocurría hace 10 o 12 años, hoy tenemos las herramientas para poder hacer una segregación acorde al riesgo.. Antes, el apalancamiento era casi una obligación porque los instrumentos eran para todos el mismo. Hoy, la aparición de contratos “Micro” permite una gestión mucho más quirúrgica y adaptada al capital de cada uno.

Mi metodología varía según el escenario:

  • En mi cartera personal: Aquí la prioridad es la diversificación. Como también realizo operaciones de swing trading con acciones, mi gestión depende totalmente del cash disponible para las garantías que exige el bróker. Al mantener una cartera diversificada, necesito optimizar esas garantías para poder operar futuros simultáneamente, por lo que en la gran mayoría de ocasiones utilizo Micros. Es la forma más eficiente de estar en el mercado sin comprometer la estabilidad de mi cuenta.
  • En el torneo: Aquí arriesgo un poco más, pero siempre bajo un sistema: divido la pérdida máxima permitida en un bloque de, por ejemplo, 10 operaciones. Si el contexto me da una entrada clara y el Stop está cerca, entro con contratos Mini, protegiendo la posición en un ratio de 1:1 o 1:1,2. Si el objetivo está lejos (más de 25 puntos), vuelvo a los Micros para poder hacer salidas parciales y gestionar la posición con flexibilidad.

Soy un trader que se siente mucho más cómodo en el lado largo. Muy rara vez hago cortos; entiendo mejor la psicología de las compras y prefiero operar donde mi lectura es más natural.

XT: ¿Qué es lo que más te gusta del trading? ¿Y lo que menos?

JS: ¿Lo que más me gusta? Su dinamismo. Aunque sea un trabajo de oficina en el sentido físico, mentalmente es una aventura distinta cada día. El escenario puede cambiar en segundos; una tarde que parece tranquila se puede convertir en un auténtico ‘infierno’ de volatilidad. He tenido sesiones de las que he salido sudando literalmente, como si hubiera estado a 40 grados al sol, por la intensidad y la concentración que exige. Esa descarga de adrenalina y el reto intelectual constante de adaptarte a lo imprevisible es lo que me mantiene enganchado.

¿Lo que menos? Sin duda, el ruido externo y la soledad del golpe. Por un lado, me agota la imagen irreal que se vende en redes sociales: parece que el trading son solo Lamborghinis, viajes y operar desde la piscina de un hotel. Esa narrativa hace mucho daño porque oculta el sacrificio que hay detrás.

Y por otro lado, está la dureza del mazazo psicológico. Cuando tienes una mala racha, el golpe es seco y personal. Tienes que desarrollar una resiliencia de hierro para levantarte, analizar tus errores sin castigarte y tener la disciplina de volver al día siguiente con la mente limpia. Es un trabajo que te pone frente al espejo cada mañana, para lo bueno y para lo malo.

XT: ¿Qué papel juega la psicología en tu operativa?

JS: Para mí, la psicología y la lectura de mercado son las dos caras de la misma moneda. Puedes tener el mejor sistema del mundo, pero si tu cabeza no está alineada, no sirve de nada.

Lo primero es no hacerte trampas ‘jugando al solitario’. Es vital seguir tu Trading Plan y tu protocolo de actuación a rajatabla. El mayor peligro es buscar excusas cuando te los saltas, porque todos somos humanos y a todos nos ha pasado alguna vez, pero la diferencia está en reconocerlo y corregir rápido.

En el trading, y más cuando compites en un torneo donde el rendimiento es clave, siempre aparece ese pensamiento tóxico: ‘Si en lugar de 5 micros hubiera puesto un mini, este trade de 250$ serían 500$’. Es la cuenta de la lechera. Cuando ese demonio de la avaricia asoma, siempre me digo lo mismo: ‘Si has llegado hasta este Top 5 haciendo las cosas de una manera, no busques atajos ahora’. La consistencia nace de respetar el camino que me trajo hasta aquí.

También he aprendido a reconocer mis emociones físicamente. Si entro en una operación y siento que se me encoge el estómago, como si alguien me apretase por dentro, no espero. Es una señal de que mi subconsciente detecta algo que mi análisis racional ha pasado por alto. Intento cerrar con una salida digna si el mercado me la da, y si no, asumo la pérdida, pero salgo. No opero con el estómago encogido.

Y por último, cuando viene una mala racha, es cuando más cuido mi lenguaje interno. Utilizo la PNL para hablarme en positivo, alejándome del lamento y enfocándome exclusivamente en el análisis técnico. Mi refugio es volver al protocolo de actuación y seguirlo al pie de la letra hasta que la desesperanza y el autoboicot desaparecen. La resiliencia de volver a empezar.

XT: Todo trader se ha arruinado alguna vez o ha pasado por algún momento realmente difícil, en el que ha estado a punto de perder hasta la camisa. Cuéntanos cómo fue ese momento y qué pensamientos pasaron por tu cabeza. 

JS: He tenido más de un momento difícil, pero el que más marcado me dejó fue el primero. Ocurrió allá por 2015 o 2016, cuando todavía compaginaba la programación con mis pinitos en el trading. Fue la cura de humildad definitiva que me dio el mercado cuando yo me creía el más listo de la clase.

En aquel entonces operaba una pequeña cuenta de CFDs y, para ser sincero, todo parecía demasiado fácil. Llevaba dos o tres meses multiplicando la cuenta; compraba por la mañana y vendía por la tarde. El mercado era tan alcista que, hicieras lo que hicieras, acababas ganando. Si la sesión iba mal, se recuperaba al cierre o al día siguiente. Esa racha me generó una confianza ciega y peligrosa.

Por aquel entonces operaba mucho DAX. Un día, el mercado decidió que ya era suficiente y se giró con una violencia brutal. Yo iba sin Stop Loss. Cuando cayó 150 puntos, cometí el error de manual: ponderar a la baja. Pensé: ‘Si entro ahora con más posición, en cuanto rebote la mitad estaré en breakeven. El mercado, en un gesto de clemencia, rebotó y se puso en positivo. Me ofreció una salida digna con +200€ tras haber estado perdiendo más de 1.000€.

La avaricia y el ego pudieron conmigo. No me conformé, la posición estaba duplicada y quería más. Pero el mercado no da segundas oportunidades: se dio la vuelta, el precio se desplomó y el Margin Call saltó en cuestión de minutos. Recuerdo esas velas rojas grandes sin mechas, una tras otras y los números del balance de la cuenta cayendo de 100 en 100

El mazazo fue físico. No cené, apenas pude dormir y sentía la misma impotencia que si alguien me hubiese atracado y quitado la nómina del mes. No solo se esfumaron las ganancias de meses, sino una parte importante de mis ahorros iniciales. Fue una lección carísima, pero necesaria: ahí entendí que el mercado no es un cajero automático y que, sin disciplina ni gestión del riesgo, solo eres un pasajero esperando el accidente.

XT: ¿Qué lección del mercado ha sido determinante en tu camino en el trading?

JS: Si tengo que quedarme con una sola lección, la más determinante es la reverencia absoluta al Stop Loss.

He aprendido que cuando tú respetas al mercado poniendo tu Stop, el mercado, de alguna manera, te respeta a ti. Puede que la operación sea perdedora, o que el precio te barra por un solo tick y luego se vaya a tu favor… pero te mantiene vivo. En cambio, las pocas veces que por ego o distracción no lo puse, el mercado no tuvo piedad y se encargó de vaciarme la cuenta en tiempo récord.

Tengo una anécdota de 2018 que me gusta mucho contar y que incluso inmortalicé en su día porque resume esto a la perfección. Estaba operando el Nasdaq y el precio bajó disparado exactamente hasta donde estaba mi Stop, me sacó y rebotó con fuerza. Por aquel entonces ya usaba herramientas de Order Flow para ver el volumen por dentro y, por curiosidad, miré qué había pasado en ese nivel exacto.

¿La sorpresa? El número de contratos negociados en el tick donde estaba mi Stop fue de solo 2. Me entró una risa amarga; al menos supe que no fui el único al que barrieron ese día. Fue una cura de humildad visual: entender que el mercado es un océano gigante y que mi Stop era solo una gota, pero que gracias a él, aunque me barrieran ‘con solo dos contratos’, seguía teniendo capital para operar al día siguiente. El Stop no es tu enemigo, es tu seguro de vida.

XT: Seguramente mucha gente no lo sepa, pero también eres entrenador de fútbol. ¿Qué similitudes encuentras entre ambas actividades?

JS: ¡Cierto! El fútbol ha estado en mi vida mucho más tiempo que el trading, y poder combinar ambas pasiones es un auténtico lujo. Aunque parezcan mundos opuestos, comparten una estructura estratégica casi idéntica.

Como entrenador y analista, mi trabajo es desmenuzar al rival y potenciar a mi equipo. En el trading hago lo mismo: el mercado es ese ‘rival’ que siempre es más fuerte que tú. Por eso, mi enfoque suele ser defensivo primero; protejo mi capital como si fuera mi portería y, cuando surge la oportunidad clara, lanzo el contraataque para ‘marcar el gol’. Si no estás bien plantado en el campo (tu psicología y tu gestión del riesgo), el mercado te golea como quiere.

En el fútbol no saltas al campo sin haber entrenado. En el trading, la cuenta DEMO es nuestro campo de entrenamiento, y nuestra cuenta REAL es la competición oficial. En los torneos de la Robbins Cup, por ejemplo, analizo la sesión y el desempeño de los demás participantes como si estudiara la tabla de clasificación.

Y después me analizo a mí mismo. Si no estoy en condiciones físicas o mentales de competir, lo más honesto es no presentarte; en el trading, a diferencia de la liga, no te quitan puntos por no jugar un día, pero sí por jugar mal.

Me gusta mucho una reflexión de Marcelo Bielsa sobre lo que debería premiarse en el fútbol, y creo que es totalmente aplicable aquí: el atajo no te lleva al objetivo. Puedes aparecer en un Top 5 una vez por un golpe de suerte o un ‘pelotazo’ afortunado, pero mantenerte ahí trimestre tras trimestre es otra historia. Estar en esa lista de forma recurrente solo se logra si el proceso es óptimo y el trabajo diario es riguroso. Todos los que logran esa consistencia en el trading merecen un reconocimiento enorme, porque ahí no hay suerte, hay método.

XT: ¿Cuáles son tus películas y libros de trading favoritos? 

JS: Si te soy sincero, no soy nada cinéfilo; prefiero dedicar mi tiempo a analizar gráficos o a mi faceta como entrenador antes que a una pantalla de cine. Sin embargo, si tengo que quedarme con una referencia visual que me atrape, esa es Billions.

Lo que me atrapa de la serie es el realismo de las mesas de operaciones; ver esas terminales Bloomberg y el ritmo de los teléfonos me transporta directamente a mi etapa en el departamento de mercados de la gestora patrimonial. Es una atmósfera de tensión y ejecución que solo entiendes cuando has estado ahí metido.

Y en mi estanteria hay solo dos libros:

  • Análisis Técnico de los Mercados Financieros de John J. Murphy: Es la ‘biblia’. Si quieres entender cómo se mueve el precio y tener una base técnica seria, hay que pasar por aquí.
  • Bienvenidos al Mundo Real de la Bolsa de David Trullas: Este fue el que me dio la claridad definitiva. Fue el puente que me permitió dejar de ver el trading como una curiosidad y empezar a tratarlo con la metodología robusta que aplico hoy.

XT: Danos una recomendación especial para los lectores de X-Trader.net. 

JS: Mi recomendación principal es que se enfoquen en encontrar su propio sistema y, sobre todo, en aprender a leer el contexto del mercado. A menudo nos obsesionamos buscando la estrategia perfecta, el ‘indicador milagroso’, cuando la realidad es que casi cualquier estrategia puede ser rentable si se aplica en el escenario adecuado.

No se trata de forzar el mercado a que se adapte a tu operativa, sino de tener la flexibilidad de entender qué está sucediendo en el campo de juego en cada momento. Construir un protocolo que se entienda de principio a fin, que sea propio, y tener la disciplina de aplicarlo solo cuando el contexto dé la razón.

El trading no es adivinar el futuro, es saber reaccionar con criterio a lo que el precio está haciendo ahora mismo.

XT: Tus pensamientos finales sobre el trading y la despedida de rigor.

JS: El trading es, probablemente, el espejo más honesto que existe. Te devuelve exactamente lo que le entregas: si le das improvisación, te devuelve caos; si le das constancia y un buen hacer, te devuelve resultados. Mi pensamiento final es que no vean esto como una forma de ganar dinero rápido, sino como un máster en la toma de decisiones bajo presión.

Al igual que un buen jugador en un campo de fútbol, o como un buen software procesando miles de datos. La rentabilidad es el resultado de un proceso bien ejecutado, no el fin en sí mismo.

Disfruten del viaje y del aprendizaje. No hay que fustigarse cuando fallen ni vanagloriarse cuando la racha sea positiva. Respeten sus reglas como si fueran sagradas y entiendan que, en este juego, la mayor victoria no es ganar un trade, sino ser capaz de volver a la pantalla mañana con la misma disciplina que hoy.

Muchas gracias, Alberto, por este espacio y por permitirme compartir mi visión con la comunidad de X-Trader.net. Ha sido un placer repasar este camino.

Un saludo a todos los lectores, muchos éxitos y buen trading.

XT: Mil gracias José por esta excelente entrevista.

COMPARTIR EN:
🥂 Por Otros 25 Años