Siéntanse testigos de excepción de algo que acontece cada muchos años: estamos ante una de las crisis más grandes jamás conocidas en la historia reciente del mundo. A los que nos apasiona el trading, semanas como ésta suponen un auténtico espectáculo (y, de paso, grandes beneficios): mirar en la pantalla la velocidad a la que se movía el futuro del S&P500 en la apertura de la sesión del Viernes dejaba embobado a cualquiera, se trataba de una de las peleas más sangrientas entre osos y toros que yo haya visto en mi pantalla.

Terminamos una semana en la que se han producido las mayores caidas porcentuales tanto diarias como semanales en toda la historia de los índices bursátiles y en la que el Viernes por la noche el Secretario del Tesoro de EEUU, Henry Paulson, anunciaba una medida sin precedentes: el Gobierno comprará acciones de bancos estadounidenses en lo que parece el principio de un proceso de nacionalización de bancos.

Pero esto no ha sido lo único, apunten cada uno de estos momentos porque podemos calificarlos de históricos:

  • Quiebra del sistema financiero islandés.
  • Acción concertada de todos los bancos centrales de todo el mundo rebajando tipos de interés (observen que el BoJ no tocó tipos aunque apoyó el recorte de tipos)
  • El petróleo al cierre del Viernes había perdido la mitad de su valor en menos de 3 meses.
  • El número de empresas marcando nuevos mínimos en el NYSE alcanza niveles no vistos desde 1836
  • El VIX por encima de 70, rompiendo cualquier teoría de la opinión contraria.
  • Las Bolsas de Rusia, Austria, Islandia y Rumania cerraron para no caer más.
  • Histórica subida del yen.
  • El TED, el spread entre la rentabilidad de las Letras del Tesoro a 3 meses y el London Inter-bank Offered Rate (LIBOR) a 3 meses ha marcado máximos de 21 años en 403 puntos básicos (cuando de media suele estar en 90), su mayor nivel desde el crash del 87


Y seguro de que esta lista que se puede ampliar con otros hechos sin precedentes en semana venideras. Como curiosidad, apuntar que todo esto sucede exactamente 6 años después de que se marcarán los mínimos de la anterior crisis (después de la burbuja puntocom) y exactamente un año después de que el Dow Jones marcara sus máximos de todos los tiempos en 14.198 puntos. Casualidad? Seguro que los que creen en los ciclos no lo creen ;-).



Segundas partes nunca fueron buenas
La verdad es que las cosas no pintan de color rosa. Y es que en los medios todavía no se cuenta la segunda parte de la historia: todo el mundo conoce perfectamente lo que son las hipotecas subprime, que se han titulizado, que ahora los que las contrataron no pueden pagarlas... pero nadie se acuerda de los seguros de crédito (los denominados Credit Default Swaps o CDS), acuerdo mediante el comprador del CDS realiza pagos periódicos al emisor a cambio del derecho a recibir una cantidad en caso de que una tercera entidad sobre cuyos títulos se emite el CDS no pueda hacer frente a sus pagos o quiebre.

Veamos un ejemplo práctico: ahora que tenemos crisis en los mercados financieros, si yo soy el banco A y quiero asegurarme la compra de 10 millones de dólares en bonos a 5 años de Morgan Stanley tendré que pagar 1,9 millones de prima al banco B que emite el CDS sobre la emisión de Morgan Stanley más un pago anual de 500.000$ al año.

Bien ahora veamos lo que puede suceder: Lehman Brothers dejó una deuda pendiente de 150 billones de dólares en bonos y acciones que ahora no tienen valor alguno. ¿Se imaginan lo que le puede suceder a todas las empresas que emitieron CDS sobre títulos de Lehman??? Exacto, ahora no pueden hacer frente a todos los pagos que tienen que hacer debido a la quiebra de ese banco de inversión. De hecho, no se engañen: la Bolsa no baja fundamentalmente porque haya crisis sino por el cierre masivo de posiciones que abrieron en el último ciclo alcista. Los emisores de CDS necesitan liquidez a toda costa y no pueden acudir al mercado bancario porque nadie les presta o si lo hace es a precios de usura!!! Y no sólo los emisores de CDS, los hedge fund también han tenido que cerrar posiciones ya que, ante las caídas de la Bolsa, se les ha exigido mayores garantías para financiar sus posiciones apalancadas y han tenido que cerrar posiciones, creando así un efecto bola de nieve. Ven ahora lo inútil de la medida de la SEC prohibiendo vender valores en descubierto???

Para que se hagan una idea de la magnitud del problema, sólo las emisiones de CDS sobre deuda de Lehman ronda los 270 billones de dólares; otro caso importante es el de AIG que emitió CDS por 446 billones de dólares sobre diversos estructurados e hipotecas. El capital total asegurado en CDS se estima en 55 trillones de dólares y, para remate, no sabemos exactamente quién ha emitido CDS ya que éstos se negocian OTC (es decir, de forma privada sin acudir a un mercado organizado). Seguro que los reguladores, preocupados ellos, ven ahora muy necesaria la creación de un mercado regulado de CDS donde se compre y venda el riesgo entre los agentes. Claro que cuando no había quiebras... vender CDS era un chollo!!!

Y otra cosa que me preocupa aparte de estos CDS son los planes de pensiones en EEUU. Muchos de ellos están referenciados a renta variable y si comparamos el cierre del Viernes con el de hace exactamente 10 años nos encontramos con que la rentabilidad del S&P500 es del -9%... pero la Bolsa no sube siempre a largo plazo???



Las otras crisis

Normalmente en este tipo de situaciones se intenta buscar referencias comparando con otras crisis precedentes. En general, tal y como señalaba en 1957 A. Hamilton Bolton (seguro que este nombre les suena a los estudiosos de la onda de Elliott ya que éste fue el primer autor que escribió un libro sobre las ondas y le enseñó a hacer recuentos a Frost) todas las crisis acaecidas en EEUU durante los últimos dos siglos tenían en común que:

  • Se inician porque se termina una fase de expansión del crédito.
  • La expansión del crédito puede durar años hasta que la burbuja estalla.
  • Aunque los signos de la catástrofe que se avecina sean evidentes, hasta que no se produce una quiebra importante no se desata la crisis.
  • Aparentemente nunca se parece a ninguna otra crisis por lo que la gente no es consciente de ella.
  • Normalmente coincide con situaciones de gran déficit o superávit de las arcas del Estado.
  • Las consecuencias son más graves cuando el crédito se ha dedicado a la compra de bienes que no se pueden liquidar con facilidad, tales como inmuebles.


Esto se dijo hace 50 años... les suena???

Bien, hagámonos una composición de lugar estudiando qué pasó en el mercado durante otras crisis importantes:

En 1974, durante la primera crisis del petróleo, el mercado marcó mínimos y, después de una corrección, volvió a tocarlos para finalmente seguir subiendo marcando un doble suelo. Como curiosidad, el Dow Jones se alejó un 30% de la media movil de 200 días, exactamente lo mismo que sucedió en 2002 y ahora.

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En 1987, el mercado cayó rápidamente para recuperar la mitad de las caídas todo en muy poco tiempo tras la intervención de la Fed (en esa ocasión sólo tuvo que inyectar 11 billones). Posteriormente el mercado se quedó lateral durante un año.

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En 1929 (en mi opinión la que más se parece a la crisis actual) tras el crash se produjo un rebote que no alcanzó siquiera los máximos previos, iniciándose posteriormente un mercado bajista que duró muchos años, si bien es cierto que por medio hubo una guerra mundial. El Dow Jones de Industriales tardó 25 años en recuperar los niveles del crash.

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¿Y ahora, qué?
El otro día le decía a un amigo que la incertidumbre es peor que no tener dinero. Y ahora, aparte de que mucha gente y muchos bancos están sin dinero, estamos en un momento de total incertidumbre. La solución pasa por arreglar dos problemas: por un lado, la paralización del mercado de crédito, que pretende ser resuelta imprimiendo billetes a granel, pero nadie se acuerda de que estamos andando sobre la cuerda floja ya que al hacer esto se corre el riesgo de iniciar un proceso inflacionista pudiendo caer en stagflation, ya saben crecimiento nulo con inflación.

Y por otro lado, el consumo en EEUU, ese que sostenía el PIB (suponía el 72%) y que seguramente se resienta, ya que ahora los consumidores no tienen ni ahorros ni vivienda. Por ello, arreglar sólo los mercados de crédito no es suficiente y algunas voces ya comienzan a insinuar que es necesario un fuerte paquete de medidas fiscales. Pero entonces, ¿quién pagará los platos rotos? Si se genera inflación artificialmente y se bajan los impuestos, tendremos una recaudación fiscal reducida y unos consumidores que no podrán consumir más de lo que ya lo hacen a pesar de los estímulos fiscales. Y el problema es que desde fuera ningún país estará dispuesto a ayudar porque también tienen sus problemas en casa como para andar comprando deuda estadounidense.

Si no funcionan las medidas, ¿perderá su credibilidad la Fed y el Tesoro estadounidense? ¿Dejará de tener sentido el actual sistema económico? ¿Estaremos ante el cisne negro de Taleb? Podemos ser muy catastrofistas y pensar que estamos en un momento muy grave que incluso podría culminar en una guerra (de hecho, muchas crisis de este tipo han venido seguidas de un conflicto bélico importante); o podríamos pensar que esto no irá más allá de los mínimos de Octubre de 2002 y dentro de unos años nadie se acordará ya de esto.

Un saludo,
X-Trader

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