Como ya les adelantaba en el artículo que resumía el seminario sobre Avances en Computer Trading, el futuro de las conexiones entre mercados pasa por las microondas. Y es que la revolución de las microondas no ha hecho más que empezar. Desde 2013 multitud de operadores y mercados están tratando de implantar soluciones que comuniquen los centros de negociación de forma inalámbrica, lo cual podría reducir la latencia en un 50% comparado con las soluciones actuales basadas en fibra óptica.

El motivo de la adopción de esta tecnología se debe a que el aire posee un menor índice de refracción que el vidrio utilizado en la fibra óptica, lo que supone que la luz viaja más rápido a través del medio aereo. Además presenta otra ventaja y es que, mientras que el trazado de una línea de fibra óptica depende de la topología del terreno, en el caso de la tecnología inalámbrica la señal viaja en línea recta.

¿Hasta qué punto se reduce la latencia utilizando microondas? Para que se hagan una idea, para viajar de Londres a Frankfurt por fibra óptica se tardan 8 milisegundos, mientras que usando microondas el mismo viaje lleva 4.7 milisegundos así que prácticamente se obtiene una reducción de la latencia del 40%.

En estos momentos se han puesto en marcha al menos 15 redes inalámbricas creadas a medida conectar el mercado Nasdaq en Nueva York con el Chicago Mercantile Exchange, y otros tantas en Europa, siendo Colt el primer operador en lanzar a finales de 2012 este sistema de conexión entre Londres y Frankfurt. También se prevé en el futuro el lanzamiento de conexiones inalámbricas entre Londres y Nueva York, y Singapur y Tokio aunque esto es algo menos probable ya que ello requeriría transmisores flotantes o enviar ondas que reboten contra la estratosfera, soluciones ambas poco viables con la tecnología actual.

Y es que la tecnología de conexión basada en microondas también presenta algunos inconvenientes: para empezar, la curvatura de la Tierra obliga a situar repetidores cada ciertos kilómetros, los cuales además deben estar a una altura ideal (unos 150-200 metros) por lo que un diseño óptimo del trazado de la línea inalámbrica resulta fundamental para minimizar los ya de por sí elevados costes (unos 8 millones de dólares ha costado cada conexión entre Nueva York y Chicago). Aparte de esto, existen otros factores que pueden afectar negativamente a las ondas tales como rutas aéreas, edificios altos, variaciones de la presión atmosférica o la actividad solar; incluso una bandada de pájaros, la lluvia o la niebla pueden deteriorar el alcance y la calidad de la conexión. Para remate, el ancho de banda de las microondas es relativamente pequeño, admitiendo una carga de 10-20 Mb por segundo mientras que la fibra óptica admite hasta 10 Gb por segundo.

Por todo esto, lo más probable es que el futuro de las conexiones entre mercados al final termine siendo una combinación de soluciones de fibra óptica y microondas.

Por si quieren conocer en detalle los entresijos físicos del asunto, les recomiendo que echen un vistazo al paper elaborado por los profesores G. Laughlin, A. Aguirre y J. Grundfest de la Universidad de California titulado Information Transmission Between Financial Markets in Chicago and New York y disponible en http://arxiv.org/pdf/1302.5966v1.pdf

Curiosamente en ese paper, en el que analizan la reducción de latencia experimentada en los últimos años en la transmisión de datos entre los mercados de Nueva York y Chicago, los autores obtienen conclusiones interesantes: por un lado, se observa que las variaciones del precio en el mini S&P 500 son las que mueven los precios de las acciones en Nueva York, y no al revés como quizás cabría esperar, siendo el desfase entre mercados inferior a 3.93 milisegundos. Pero además lo más increíble del asunto es que ¡ni siquiera la luz puede viajar a esa velocidad entre ambas ciudades! La explicación más probable de este aparente "viaje en el tiempo" es que existen algoritmos predictivos de muy corto plazo que son capaces de anticipar las variaciones de los futuros de Chicago antes de que la información llegue a los servidores de los mercados de acciones. De hecho los autores documentan la presencia de correlaciones en escalas de tiempo inferiores a 3.93 milisegundos, lo que probaría la presencia de esos algoritmos.

Y mientras hablamos de microondas, la tecnología continúa avanzando: ya se empieza a hablar de la conexión mediante rayos laser, con la que se conseguiría una latencia igual a cero, al viajar la información a la misma velocidad que la luz. De hecho, la compañía Anova Technologies está experimentando con una tecnología militar desarrollada por AOptix que utiliza lasers para comunicarse en el campo de batalla. Y ojo porque se rumorea que un gran banco de inversiones de Wall Street (ajunque se desconoce su nombre) también está tanteando a AOptix. Como siempre el mundo del HFT, ¡tan entretenido!

 

Saludos,
X-Trader