PARTE VI: LA COMPRA Y LA VENTA
Ahora llegamos a la cuestión más delicada de todo el artículo. Y digo que es delicada porque, sinceramente, no creo que nadie en el mundo esté capacitado para responder satisfactoriamente a la pregunta de cuándo comprar y cuándo vender.

Cada uno de nosotros tiene sus preferencias. A unos operadores les gustarán unos indicadores y a otros operadores les gustarán otros. Incluso a algunos, como es mi caso, no les gustarán ninguno. Hay tanta formas de operar en el mercado como traders; por tanto, llegados a este punto, cada uno debería definir detalladamente su plan de ataque.

No soy, ni pretendo serlo, un experto en Análisis Técnico. Francamente, cada vez me lo creo menos. Pero debemos fijarnos algún tipo de señal para comprar y vender y para ello hay que recurrir, nos guste o no, al AT. Así que, advirtiendo de mis carencias en AT, me gustaría dar algunas indicaciones para que cada uno haga con ellas lo que crea conveniente:

1.    Operar con gráfico semanal. Recordad que estamos operando a largo plazo y que pretendemos hacer el menor número posible de operaciones. Gráficos diarios e intradiarios sólo servirían para apartarnos de nuestros objetivos.

2.    Seguir al precio de cerca. Cuando compramos valor, el precio de compra es fundamental. Esto quiere decir que si operamos con gráficos semanales y ponemos una media móvil, por ejemplo, si esperamos al cruce el precio puede haber subido hasta tal punto que la compra haya perdido buena parte de su atractivo. (cuanto mayor sea el precio de compra, mayor será el PER y menor la rentabilidad por dividendo).

3.    Hay que darle cuerda para que baje. A pesar de seguir de cerca el precio, no podemos precipitarnos pues las tendencias existen y nosotros vamos a comprar en plena tendencia bajista. Es cierto que cuando la volatilidad es altísima es muy probable que estemos cerca del suelo, pero todo en esta vida falla. Así que hay que dejar que el precio siga cayendo.

4.    Hay que tener calma. Supongamos que nuestra señal de entrada nos dice Compra en 24,46 €. Como estos valores tienen mucha volatilidad, es probable que el precio abra con gap en 26,15 €. ¿Qué hacer? Pues bien, cada uno es cada uno, pero yo pondría una orden de compra limitada en 24,46 €. La experiencia me dice que es más probable que se llene la orden a que mi sistema haya dado con el mínimo histórico de precios. El 24,46 € del ejemplo nunca será el mínimo a menos que tengamos poderes. Así que si se nos escapa el precio: tranquilidad. Ya vendrá a nosotros...

5.    Cuidado cuando cerca de máximos aumenta mucho la volatilidad. Esto no suele pasar cuando la tendencia alcista está sana. Si además aumenta mucho el volumen, yo suelo aprovechar las alzas para vender la mitad de la posición.

6.    Vender en alzas. Cuando eres seguidor de tendencia, sueles comprar cuando el precio ha subido y vender cuando el precio ha bajado. Esa operación puede robarte entre un 10 % y un 20 % de tus beneficios. Cuando la valoración de nuestra acción alcanza los niveles del sector o del mercado (o los niveles históricos de referencia de la propia acción) es mejor aprovechar las alzas para vender. Como decía el Baron Rothschild: “yo siempre vendo antes de tiempo”. Así que no hay que preocuparse por si vendemos en el máximo porque seguro que no lo vamos a conseguir. Pero cuando la valoración sea ajustada, mejor vender caro, aunque sea antes de tiempo.

7.    Cuidado con los stop loss. Debemos tener presente que los movimientos del precio a corto plazo carecen de importancia. Si colocamos stops, es probable que nos barran. Además, si el pánico prosigue y nuestra acción se desploma, es probable que por culpa del stop actuemos igual que la masa y vendamos cerca del mínimo. Hay que vender sólo cuando las valoraciones sean ajustadas o cuando la situación financiera de la empresa se vea muy debilitada. Si los fundamentales no empeoran y el precio cae, no hay motivo para la venta. Es más, si la caída es muy vertical y la volatilidad aumenta hasta niveles muy elevado, tal vez sea hora de promediar la compra. Si el precio cae sin que aumente mucho la volatilidad NO hay que promediar nunca.

8.    El uso de derivados. Como vemos, la volatilidad tiene un papel muy relevante en esta metodología. Para esta forma de operar, suelen funcionar muy bien estrategias de venta de opciones. Ahora bien, hay que dominar estos instrumentos antes de meterse en ellos. De hecho, yo aun no lo he hecho en la vida real. Pero cuando dominas muy bien las opciones, las estrategias de largo plazo unidas a la volatilidad pueden ser muy rentables.

9.    Hay que aprovechar para comprar cuando los spreads son pequeños y vender cuando son grandes. Tras una caída vertical, suele venir un periodo de volatilidad muy baja en el que el precio se mueve de forma muy lateral. Ese es un buen momento para comprar. Para hacerlo visual, el ATR debe ser muy inferior al ATR habitual. Para la venta, lo óptimo es todo lo contrario.

10.    Una buena forma de operar, que cumple todos los requisitos, que es sencilla y que todos conocemos, es con el gráfico Heiken Ashi que hace tiempo nos presentó X-Trader. (Una vez más, muchas gracias!!!!! ;)).

11.    No mires nunca el precio. En las web de las empresas cuyas acciones compramos, suelen venir la opción de suscribirse a listas de correo para que te envíen avisos de todo tipo. Al leer dichos correos ya nos podemos hacer una idea de si los fundamentales han cambiado. Recuerda que sólo venderemos cuando los fundamentales empeoren. De esta forma, el precio no nos pone nervioso pues no lo miraremos. Sólo miraremos lo realmente importante: los ratios de valoración. Cada dos semanas podríamos mirar los precios para ver si hubo caídas con incrementos de volatilidad para promediar o algo así. Ahora bien, si alguien es capaz de hacer esto, que me lo diga y le invito a un buen “platu fabes” jejejeje ;).


Un saludo y mucha suerte
Quinito
 


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