De acuerdo con un informe recientemente publicado en el Wall Street Journal, los traders de alta frecuencia están entrando con fuerza en los mercados de divisas. Al igual que en otros mercados financieros, una parte importante del volumen negociado es dominado por ordenadores, en el que enormes cantidades de divisas cambian de manos varias veces en milisegundos. Si bien esto no es ciertamente nada nuevo para los hedge funds y otros traders institucionales, puede representar una sorpresa para los traders al por menor, los cuales deberían tener en cuenta las implicaciones que ello conlleva.

Según la consultora Aite Group, los traders de alta frecuencia representaban aproximadamente en 2010 el 30% del volumen negociado en el mercado de divisas, mientras que en 2004 tan sólo suponían el 13%. Para que se hagan una idea, el 66% de las acciones son negociadas por traders de alta frecuencia en los mercados bursátiles.

Las estimaciones de Aite Group indican que el volumen negociado por traders de alta frecuencia en el mercado de divisas representará el 42% a finales de 2011 y el 60% en 2012. Dicho volumen procede en su mayoría de hedge funds, en lugar de los tradicionales intermediarios de divisas de Wall Street.

Siguiendo con el informe publicado por el Wall Street Journal, este cambio está afectando a la forma en que se negocian las divisas. Si bien se ha incrementado la liquidez y ha contribuído a reducir las horquillas, es probable que la volatilidad sea cada vez mayor. Los picos repentinos rápidamente se acentúan y las órdenes de stop inundan el mercado. La volatilidad en general ha aumentado claramente en el mercado si bien aún es imposible saber cuánto de este aumento se debe al trading de alta frecuencia y cuánto se debe simplemente a la incertidumbre después de la reciente crisis financiera.

Por si fuera poco, recientemente la Reserva Federal de St. Louis ha publicado un excelente working paper titulado Technical Analysis in the Foreign Exchange Market en el que se muestra cómo la efectividad de diferentes reglas de análisis técnico en el mercado de divisas ha ido reduciéndose desde los años setenta. En particular señalan que durante los años sesenta y setenta “las reglas técnicas de trading eran capaces de generar rendimientos positivos ajustados por riesgo en el mercado de divisas, pero dicha efectividad se fue reduciendo a partir de finales de la década de los ochenta”.

La misma tendencia se observa en la última década a medida que se han utilizado cada vez más estrategias computerizadas. Por ejemplo, Kozhan y Salmon (2010) señalan que una estrategia con reglas basadas en algoritmos genéticos era rentable en 2003 pero dejó de serlo en 2008.

Al contrario de lo suele señalarse en este tipo de estudios, los autores parten del supuesto de que los mercados financieros son claramente ineficientes y que en el mercado de divisas hay marcadas tendencias, por lo que no se entiende que el análisis técnico haya perdido efectividad. Una posible respuesta es que la competitividad ha aumentado, de tal forma que las oportunidades de generar beneficios siempre existirán en los mercados pero que el aprendizaje y la competencia entre agentes termina por eliminar progresivamente dichas oportunidades. De hecho, el aumento del volumen negociado mediante trading algorítmico ha hecho que se haya iniciado una “carrera armamentística” para desarrollar las estrategias de trading más sofisticadas.

De hecho el estudio señala que cuanto más compleja es una estrategia, más dura en el mercado en relación a las más simples. Asimismo, a medida que algunas estrategias dejan de ser rentables, aparecen otras nuevas que sí funcionan en respuesta a las condiciones cambiantes del mercado. Asimismo, otra de las conclusiones del estudio es que el análisis técnico es más rentable en los cruces exóticos que en los Majors y en aquellos cruces en los que aparecen el dólar estadounidense.

En definitiva, parece que el trading en el mercado de divisas (y en el resto de mercados) va a ser cada vez más complicado para los traders minoristas. Los sistemas automáticos son cada vez más potentes y superan a los seres humanos en velocidad de ejecución. No obstante es poco probable que los ordenadores sean más inteligentes que los seres humanos ya que los algoritmos de trading todavía son diseñados por personas de carne y hueso y sólo pueden considerar las variables que les han sido introducidas, que generalmente son de carácter técnico. Para vencerlos, por tanto, basta con superar a sus diseñadores humanos. En la práctica, esto probablemente significa que debemos diseñar estrategias más creativas basadas en herramientas de análisis más complejas y/o teniendo en cuenta otros factores, además de los técnicos.



Saludos,
X-Trader



Si te ha gustado este articulo, ¡compártelo en redes!