Pensábamos que era imposible que sucediera pero al final el rescate llegó. Y de la manera más sigilosa. Sin dolor, sin tensión. Ya tenemos línea de crédito para evitar que nuestros bancos se ahoguen gracias a las gestiones del sr. De Guindos (el cual actúa como presidente de España más de lo necesario últimamente, deberían pagarle dos sueldos a este hombre :D).

Analicemos los detalles que tenemos hasta ahora acerca del rescate: el Eurogrupo aprueba prestar hasta 100.000 millones de euros (no tiene porque llegarse a esa cifra) al Estado español a un tipo de interés x (no sabemos nada acerca de este dato clave!) y siempre bajo la supervisión de la UE, el BCE y el FMI (hey, ¿no habíamos dicho que esto era un crédito sin condiciones? Pues a mí me parece una condición bastante importante como para pasarla por alto). Dicho pastizal será transferido a los bancos con problemas (espero que entre ellos se cuente con Bankia y no vaya aparte) a través del FROB a fin de sanear sus cuentas.

Este rescate-líneadecrédito-ayuda o como quiera denominarse es el segundo mayor de la Eurozona, por detrás del de Grecia (240.000 millones - 74% del PIB) y por delante de Irlanda (85.000 millones - 48% del PIB) y Portugal (78.000 millones – 31.5% del PIB). Aparentemente (luego verán que no está tan claro) nuestro rescate es “superior” ya que se ha conseguido el dinero sin ceder a las estrictas condiciones de esos países. De hecho algunos medios señalan que De Guindos se plantó el sábado en la reunión del Eurogrupo diciendo que fueran preparando 700.000 millones para España (hey, tenemos una cifra para un posible rescate de España al completo!) y 500.000 millones para Italia porque venía detrás.


Bien, estos son más o menos los datos en frío. Dicho esto, el lector avispado seguramente ya haya creado su opinión acerca de este rescate a lo largo del fin de semana tras reflexionar sobre los datos publicados en los medios. Porque está claro que aquí hay luces y sombras que no dejan indiferente a nadie.

Por un lado las luces: evidentemente son buenas noticias para el conjunto de la economía, ya que España recibe liquidez (aunque está por ver si ese dinero llegará a empresas y familias desde los bancos rescatados), la Eurozona transmite un mensaje de seguridad y confianza en relación a la moneda única, y los políticos europeos parece que por fin comienzan a actuar de forma unificada. De momento todos los mercados del globo lo celebran (aunque posiblemente después venga la resaca) y parece que la eliminación de incertidumbres gusta (recuerden que esa es una de las mejores noticias para que el mercado suba: la ausencia de miedo e incertidumbre). Así pues, una buena solución y posiblemente la menos mala.


Sin embargo hay sombras, muchas sombras en todo este proceso, tanto a priori como a posteriori. De entrada cómo se gestó todo. Está claro que había alguien (manos negras, los que manejan los hilos, club Bilderberg… cómo quieran llamarlo! ;)) que ya sabía que habría rescate este fin de semana. La fuerte subida del viernes en el Ibex no es casual, al igual que tampoco lo es la interesada filtración de la noticia en Reuters (añadiendo más presión al Gobierno, a pesar de que Soraya Saenz de Santamaría se esforzaba muy nerviosa en desmentir todo) o la repentina subida de garantías en algunos brokers un día antes. Para remate el FMI forzó la reunión para el rescate al adelantar por sorpresa el informe previsto para el lunes. Lógicamente se pueden imaginar la de dinero que puede estar ganando alguien con esas señales ahora gracias a todos los pequeñines (y otros no tan pequeños como ciertos hedge funds) que vendieron pensando que todo se iba al garete hace unos días). La estampida y los stops saltados hoy en la apertura pueden ser de antología.

Asimismo nunca sabremos lo que sucedió realmente este sábado en la reunión del Eurogrupo: ¿fue España la que ganó por goleada? ¿Se plegó De Guindos a las exigencias de Alemania? ¿Por qué los finlandeses fueron los únicos que se intentaron negar al rescate? Desde luego estos políticos son la pera, juegan al despiste y a la confusión con gran maestría!

Claro que con tanto embrollo y cortinas de humo al final se lían hasta ellos: comparece De Guindos (¿dónde está Rajoy?) y primera metedura de pata: el rescate no tiene condiciones y no lo va a pagar el pueblo español. Mentira! El préstamo se hace al Gobierno español por lo que es el único avalista del mismo y, por ende, será el que lo tenga que devolver céntimo a céntimo. Y condiciones claro que hay: nos van a supervisar y se nos dará el dinero a medida que se vayan cumpliendo ciertos objetivos. Para remate, el comisario Almunia (siempre tan agradable!) ya lo ha confirmado: la troika (UE, BCE y FMI) controlarán el uso del dinero. El tema está en si controlarán sólo a los bancos o a todo el Estado pero está claro que, en cualquier caso, tendrá consecuencias para el resto de actores de la economía española.

Luego, a petición de las redes sociales (menuda se armó!), comparece Rajoy antes de irse al fútbol y vuelve a meter la pata: dice que los intereses que pagaremos por esta línea de crédito no aumentarán el déficit, lo cual es imposible salvo que crezcamos mucho (muy poco probable) o se preparen nuevas medidas de austeridad para compensar el pago de esos intereses.

En todo caso parece que tenemos un incendio apagado, pero atentos porque todavía quedan unos cuantos focos que apagar. Por un lado tenemos las elecciones en Grecia el próximo domingo 17: si saliera como ganador un partido antieuropeo podría acabarse la euforia. Asimismo no debemos olvidarnos de esa bonita isla repleta de brokers de Forex (debe de haber más brokers que ciudadanos) llamada Chipre que está también al borde del colapso y que en breve pedirá ser rescatada.

Tampoco debemos descartar que el resto de países rescatados en las próximas semanas soliciten una mejora de sus condiciones de rescate ante las concesiones que se han hecho ante España. Y ojo porque también faltan los informes de las auditoras independientes acerca del verdadero agujero de la banca española (a lo mejor la estimación del FMI se queda muy corta, quién sabe) y la cumbre del 22 de Junio con Merkel, Hollande, Monti y Rajoy en la que posiblemente se perfilen más detalles del acuerdo de rescate.

Finalmente está también la amenaza de las agencias de rating sobre los Estados europeos que participan en el rescate. Porque claro si Alemania pone dinero para esto (la toca un 27% del total de los 100.000 millones) a lo mejor su deuda ya no resulta tan segura.

Para terminar una reflexión. Posiblemente la solución sea la menos mala aunque a mí se me ocurre una mucho mejor: dar el dinero a las familias y empresas con hipotecas y préstamos en los bancos problemáticos, para de esa manera sanear los balances de los bancos a la vez que se recupera el consumo y la confianza. Pero claro eso supone intervenir claramente el negocio de la banca y los poderes financieros de este país no lo consentirían, es mucho mejor hacerlo de esta manera aunque a cambio el coste social sea mayor. Total, mientras lo mío esté bien… puedo ir hasta en bermudas a recibir al Rey ;).

 


Si te ha gustado este articulo, ¡compártelo en redes!