Entrevista con el León

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Tras mostrarme su sala de trading hace unos meses, mi amigo FJH ha accedido a realizar una entrevista para todos los lectores de X-Trader.net. En exclusiva, para todos Vds., el león nos enseña cómo son realmente sus garras.

1. FJH, cuéntanos algo sobre ti… una breve biografía sobre tu relación con el trading.

Profesionalmente comencé mi carrera de trader institucional, en una entidad financiera, en el año 1988. En aquella época la Bolsa era todavía de corros, antes de eso ya operaba por mi cuenta e incluso llegué a quedar finalista en el concurso del diario Expansión “Universidad y Bolsa”. Cuando empezó MEFF, me centré mucho en el tema de los derivados y trabajé como “market maker” del IBEX y de las acciones que cotizaban opciones por entonces: Telefónica, Repsol, etc. aquella época fue muy interesante porque había muchas oportunidades de ganar dinero: se podía hacer arbitrajes muy cómodamente y, dado que no mucha gente sabía de derivados, contábamos con el factor “novedad” a nuestro favor.

Más adelante empecé en una de las primeras gestoras españolas como gestor de sus fondos internacionales y tuve la oportunidad de operar en muchos países, tanto desarrollados como emergentes; fueron épocas realmente salvajes, en las que tuve que lidiar con todo tipo de crisis: desde las devaluaciones de la peseta hasta la crisis de los Tesobonos en Méjico, la del Bath Tailandés, la del Rublo, la del Real brasileño y, finalmente, la del corralito en Argentina… y en lo que se refiere a países desarrollados, especialmente destacable ha sido el hecho de que fui trader muy activo en Nasdaq durante la burbuja tecnológica (en aquella época gestionaba fondos que invertían exclusivamente en EEUU). No obstante, cabe resaltar que gestionar fondos hasta el año 1998 no era para nada lo que es ahora, en aquel entonces los gestores teníamos un solo mandato: ganar dinero para el cliente, invirtieras donde invirtieras y los términos “indexación”, “benchmark”, etc. empezaron a oírse precisamente a partir de esos años, por lo que realmente los gestores éramos, y más en mi caso, realmente traders, pero con una salvedad: sólo podíamos operar largos... más o menos largos pero sólo largos.

La verdad es que me siento una persona muy afortunada porque cambié de trabajo exactamente en Septiembre del año 2000 y pasé a dirigir una mesa de trading en una Tesorería de una de las primeras entidades españolas en las que sí que teníamos la opción de ponernos cortos sin problemas. Fueron muchísimos los gestores que se quemaron con el estallido de la burbuja puntocom y a mi ya me pilló gestionando ya principalmente futuros del Eurostoxx, del Dax, y pudiendo tomar cortos en acciones con equity swaps Desde entonces, llevo ya 7 años en esta entidad y se puede decir que en general las cosas han ido bastante bien hasta el momento (toquemos madera), incluido este año.


2. ¿Podrías contarnos como es un día en la sala de trading donde trabajas? ¿Cómo te preparas antes de cada sesión? ¿Realizas alguna preparación mental previa? ¿Cuantas horas pasas al día delante de las pantallas?

Un día normal empieza con una reunión a las 8:15 de la mañana (“morning meeting” en el argot institucional), antes de eso tienes que haberte preparado un poco porque estas reuniones son ya para opinar y para explicar al resto de personas de la reunión tu visión sobre el mercado. En estas reuniones hay personas de las otras mesas: bonos, money market, Forex, etc. y también acude un analista macro, que nos avisa sobre los datos que van a publicarse en el día y nos hace un comentario de la situación económica, mientras que un analista técnico nos expone a todos sus gráficos por un proyector y nos da su opinión, sus niveles, etc.

Después de esta reunión cada cual va a su sitio y empieza a ver toda la información: emails de todos los bancos y brokers con los que trabajas, pantallas específicas de Bloomberg y de Reuters, etc. y mientras, al mismo tiempo estás ya recibiendo llamadas de personas para comentar el mercado, darte recomendaciones, etc. Todo esto lo tienes que conjugar ya con operar directamente en Eurex o en el S&P y Nikkei en Globex para ajustar tu posición o para empezar ya a intentar sacarle dinero al mercado. Como puedes observar, a nadie le da tiempo a hacer una preparación mental específica previa más allá del café que te tomas cuando tienes un minutito.

Durante la jornada, estás siempre en todo momento pendiente de las pantallas; de hecho, no se suele bajar por costumbre a desayunar ni nada de eso. Durante el día estás permanentemente buscando oportunidades de sacar dinero con los mercados y a la hora de comer te turnas con tus compañeros para que mientras estés comiendo te vigilen tus posiciones y stops. De hecho, hay muchos bancos y brokers en los que directamente tienes un catering que te suben a la mesa todos los días, pero en lugares donde no hay catering no es para nada raro el que te bajes a comprar algo a la calle para comer en la mesa o se lo pidas a un compañero que te lo suba.

El momento crítico de la tarde es a las 14:30 si se publican datos americanos o a las 15:30, con la apertura de Nueva York. Pero también hay que estar muy atento cuando hay reunión del BCE o del Banco de Inglaterra y especialmente cuando publican compañías importantes a mitad de sesión (caso de Nokia).

En total, suelo pasar un buen número de horas al día delante de las 7 pantallas que tengo en frente: de 8 de la mañana a 7 de la tarde, con el corte de la comida, aunque también hay que decir que tengo una Blackberry con conexión a Reuters en tiempo real.


3. ¿Qué actividades realizas para relajarte y descansar después de la sesión?

Ninguna destacable. Las mismas que cualquier otra persona que no tenga nada que ver con este sector. Al mediodía, dos o tres veces por semana suelo ir a nadar, que me distancia de la vorágine de teléfonos y mercado y la verdad es que es bastante relajante. Eso sí: los días que voy, me toca luego comer delante de las pantallas algo que me traiga de fuera. Pero no tengo un descanso específico por la actividad que realizo.


4. ¿Qué equipo y software utilizas?

Utilizo varios ordenadores. Tengo terminales de Reuters y Bloomberg, también recibo un servicio de noticias de Dow Jones (con línea dedicada). En cuanto a software, dispongo de Tradestation, Rina, Matlab y Metastock Professional. También utilizo una plataforma específica para operar en futuros (Xetra, Euronext y CME) y la plataforma de MEFF para IBEX.


5. ¿Cómo fueron tus inicios en el trading? ¿En qué productos y mercados prefieres operar?

Aunque ya había operado en acciones con anterioridad, mis inicios como trader puro fueron en derivados: opciones y futuros. Llevando una posición de volatilidad combinada con delta o exposición a la dirección del mercado (combinación poco habitual en la actualidad).

Aunque he hecho trading en muchos mercados, siempre he estado sesgado más a la renta variable que a otra cosa. En la actualidad estoy especialmente centrado en mis funciones también hacia la renta variable a nivel profesional, por tanto deduzco que lo que más me gusta son las Bolsas y los derivados sobre índices y acciones, más que nada porque es el mercado que admite más diversidad de planteamientos.

Siempre prefiero operar en valores muy líquidos. Más que buscar grandes movimientos de valores poco líquidos, prefiero apalancarme en movimientos cortos y rápidos en los futuros o en acciones muy líquidas: en lugar de tratar de conseguir un 10% en un chicharro, prefiero apalancarme e ir a por un 2% en un valor grande o en un futuro.


6. ¿Qué es lo que más te gusta del trading? ¿Y lo que menos?

Para llegar a ser trader profesional hay una máxima inquebrantable: el trading te tiene que gustar mucho, por lo menos al nivel de lo que te puede gustar un hobby. Este ha sido siempre mi caso (aunque como en todo, por supuesto que hay momentos de “bajón”). Por lo tanto, son muchos los aspectos del trading que me gustan: especialmente la sensación de estar absolutamente al día en todo lo que pasa en el mundo, sobre todo desde el punto de vista económico. También me gusta mucho la continua sensación de reto hacia el mercado y la rapidez con la que sucede todo.

Lo que menos me gusta del trading es el hecho de tener que estar encerrado en una sala durante muchas horas sin apenas moverme, en este sentido me gustaría disfrutar más del aire libre. Tampoco me gusta nada las temporadas en los que el mercado está absolutamente parado, se me hace aburridísimo.


7. Todo trader se ha arruinado alguna vez o ha pasado por un momento realmente difícil, en el que ha estado a punto de perder hasta la camisa. cuéntanos cómo fue ese momento en tu caso.

En mi caso sucedió con la crisis rusa. En aquellos momentos yo gestionaba, entre otras posiciones, una cartera bastante grande de un solo cliente institucional que invertía exclusivamente en Rusia, renta fija y variable. Había estado visitando compañías allí y en aquel momento estoy seguro que era la única cartera “puro Rusia” que había en España, por lo que estaba muy ilusionado con ella. La antigua URSS ofrecía oportunidades fantásticas en términos de valoración. Por ejemplo: Lukoil, la petrolera, tenía una capitalización tal que si la dividías por el número de barriles de petróleo que se estimaba que tenía en reservas, daba un precio del barril de 14 dólares. Teniendo en cuenta que el precio del barril estaba en aquella época en torno a 30 dólares, sólo por esa cifra parecía que compensaba mucho invertir en la compañía; bancos, compañías de autos, etc. presentaban niveles de valoración equivalentes.

Lo que no me gustó es que en el ambiente había muchísimo “tiburoneo”, era algo que se palpaba en la calle, en los brokers, analistas, etc. Por esta razón nunca tuve la cartera invertida ni mucho menos al 100%. Tuve además la suerte de que un día a las 3 de la tarde estaba en la oficina y vi que salía una noticia sobre uno de los principales bancos del país que anunciaba un impago y una posible quiebra. Tenía en la cartera una posición estructurada que consistía en recibir el rendimiento de una cesta de bonos rusos, emitida por un banco americano de primer nivel. Había hecho un estudio bastante detallado de en qué consistía la contrapartida de dichos bonos, y el nominal que lo sustentaba y efectivamente la contrapartida eran varios de los principales bancos que existían en aquel momento y, entre ellos, precisamente el que era objeto de la noticia de quiebra. Inmediatamente llamé a Londres, al emisor de la estructura y le pedí precio en firme por 2/3 de mi posición y cual fue mi sorpresa que me dio un precio igual al que cotizaba en los últimos días.

Automáticamente le vendí la posición. Al cabo de 10 minutos, el broker me llamó y me dijo que creía que el precio al que habíamos hecho la operación estaba mal, porque cuando iba a deshacer su estructura con la contrapartida final en contado, se había dado cuenta de que el mercado se había ido mucho porque al parecer había un banco ruso con problemas... pero mi respuesta fue tajante: todo estaba grabado y la operación había sido en firme, así que lo sentía mucho pero la operación estaba hecha.

Pese a lo narrado, la verdad es que perdí mucho en esa crisis. Los valores tan “baratos” que tenía pasaron a no valer nada. De hecho, el mercado se cerró completamente y fue imposible vender durante meses. Hubo una reestructuración de los bonos y de las acciones, los antiguos títulos no valían ya prácticamente nada y se emitieron nuevos.


8. ¿Qué rentabilidad anual media obtienes sobre los fondos gestionados?

En las tesorerías de los bancos no medimos la rentabilidad así. Simplemente tenemos un presupuesto para el año que tenemos que cumplir. El equipo en el que estoy, siempre ha cumplido con el presupuesto, menos en el año 2004 que aunque ganamos dinero, no llegamos al nivel que nos pusieron. Realmente funcionamos con una operativa basada en unos límites diarios e intradiarios de posición, pérdidas y Value at Risk que no podemos en ningún caso violar y con un presupuesto anual. Aunque realmente al mediodía ya tus jefes te están preguntando “¿Cuánto llevas hoy?”.


9. ¿Te has planteado alguna vez operar por cuenta propia? ¿Crees que es factible?

Alguna vez me lo he planteado, pero el tipo de operativa que yo realizo consume mucho más capital del que yo tengo de manera personal. Seguramente, si me pusiera a recolectar entre inversores podría llegar a estos niveles, pero luego está todo el tema de estructura legal, las dificultades que tienen los gestores independientes para actuar libremente en el mercado (tanto captando fondos como simplemente operando) y, sobre todo, el poco nivel de sofisticación financiera con una comisión razonable que está disponible para operar “por tu cuenta”.

Realmente, si sabes negociar con tus jefes y ganas dinero recurrentemente en los mercados te lo puedes montar muy bien trabajando para un banco profesionalmente en términos de remuneración y siempre tienes la seguridad de que si algún día ya no quieres seguir por lo que sea, puedes recolocarte en algún otro departamento a un nivel interesante y reconociéndote la antigüedad. Además, el hecho de trabajar en un banco grande te da muchas facilidades de acceso a todo este mundo que lo que te tienes siendo un particular desde casa.


10. ¿Qué lección del mercado ha sido determinante en tu carrera como trader? ¿Ha habido alguien en tu carrera que haya resultado fundamental para tu formación?

La realidad es que por desgracia siempre he sido muy autodidacta y muy pionero en todo lo que hecho en mi trabajo. Muy pocas veces he tenido la suerte de tener a un experto con suficiente experiencia que me dijera lo que había que hacer y lo que no de antemano y me guiara en el tortuoso camino. Lo que si tuve fue un buen compañero de viaje durante unos 10 años, que siempre impuso un alto nivel que había por lo menos que intentar igualar para no quedar demasiado mal ante los jefes. Con él siempre conseguí la automotivación, el consejo e incluso la discusión que me mantuvo arriba en todo momento. Hace ya varios años que andamos por separado, pero lo recuerdo muy vivamente.

También, en otra ocasión, cuando empecé a hacer trading en derivados, la empresa para la que trabajaba decidió hacer una alianza para esta actividad con otra empresa del extranjero con mucha experiencia en estos productos y comenzaron a venir traders muy experimentados en hacer market making a trabajar codo con codo conmigo. Fue una época en la que realmente me sentí totalmente perdido, pero fue entonces cuando empecé a ver la luz y a comprender cómo se gestionan posiciones de volatilidad.


11. Describe tu estilo de trading. ¿Cuánto tiempo mantienes una posición y cuantas operaciones sueles hacer al día?

Tengo varias líneas de trading, lo normal es que actúe bastante a corto plazo, tratando de aprovechar oportunidades de mercado o sacando partido de determinados eventos que se puedan producir. No obstante, también actúo con posiciones de swing trading y en otras circunstancias, también puedo ir construyendo posiciones durante días, acumulando o distribuyendo.

Lo que más hago en los últimos años son estrategias long-short en acciones, utilizando equity swaps, que son los CFD´s de los inversores institucionales. También opero mucho en estrategias direccionales con opciones y futuros.


12. ¿Qué escalas temporales utilizas en tus gráficos?

Suelo tener muy presentes los gráficos diarios, que suelo analizar detenidamente al menos 2 veces a la semana para los valores que sigo más de cerca, pero en el día a día lo que tengo delante son gráficos de 30 y de 5 minutos. En determinadas estrategias incluso me bajo a los ticks.