A La Caza del Autor del Flash Crash

Pues al final ni Goldman Sachs, ni ciberterroristas, ni conspiraciones ni nada. Resulta que el responsable del flash crash de mayo de 2010 fue este hombre de la imagen:

 

Su nombre es Navinder Singh Sarao, reside en Londres y en 2009 pidió a alguien que le ayudara a construir un robot para realizar spoofing en los mercados (si no saben lo que es, recomiendo leer este artículo). En particular, en dicho artículo definimos el spoofing como la introducción de grandes órdenes de compra en el mercado creando la sensación de que hay una gran demanda, para luego cancelarlas, para provocar una subida artificial del precio y vender a un precio más alto (la definición inversa vale para el caso de inducir un movimiento a la baja).

Pues bien, parece ser que a mediados de junio de 2009, Sarao (por cierto, muy apropiado el apellido ;)) envió un email a su broker para ver si podían programarle una función adicional en la plataforma de trading. En concreto necesitaba generar órdenes con la condición Cancel If Close, esto es, que se cancelaran si el precio se aproximaba.

Sarao operaba en el futuro del E-mini S&P 500 contratos de futuros y buscaba la manera de poner grandes órdenes limitadas de venta a precios que estuvieran unos ticks por encima del offer actual, pero con la intención en todo momento de no cruzar ninguna de esas órdenes, ya que quería que el software fuera cancelando y subiendo las órdenes continuamente. Y aunque necesitaba automatizar el proceso, parece ser que por el camino también añadía leña al fuego manualmente, modificando órdenes manualmente.

Según los investigadores, Sarao lograba provocar bajadas artificiales mediante la colocación de todas estas órdenes de venta falsas, realizando spoofing. El objetivo era aprovechar la bajada inducida por sus órdenes de venta para comprar a buen precio y luego retirarlas para hacer que subiera lo suficiente para obtener un beneficio rápido. Hasta aquí nada raro: todos los días hay traders y algoritmos haciendo lo mismo. De hecho Sarao estuvo realizando esta práctica desde septiembre de 2008.

¿Cuál es el problema? Pues sencillamente que el 6 de mayo de 2010 Sarao cruzó la raya: negoció 62.077 contratos del mini SP lo que supone un valor nominal de 3.500 millones de dólares y ganó unos 879.000 dólares, lo que no está nada mal. El volumen de las órdenes de venta que introdujo equivalía a todo el volumen acumulado en el lado de las compras lo que generó pánico y una oleada de ventas que Sarao aprovechó y de qué manera.

Hasta aquí lo que ya sabíamos. La cuestión es: ¿cómo han logrado pillarle y por qué se ha tardado tanto? El punto de partida es un intercambio de emails entre Sarao y su broker en el que le advierten desde el CME que las órdenes que estaba introduciendo en la preapertura del mercado estadounidense parecían estar distorsionando el precio indicativo de apertura. Justamente el 6 de mayo de 2010, el CME le da un toque a Sarao indicándole que la introducción de las órdenes en preapertura en Globex debe realizarse de buena fe y con el propósito de ejecutarlas. La respuesta que envío Sarao posteriormente a su broker el 25 de mayo es que había llamado al CME para decirles que le besarán el culo (sic).

Supongo que en el párrafo anterior les ha chocado algo, ¿verdad? En efecto, el CME escribió a Sarao el día de autos, más tarde les contestan de muy malas maneras y sencillamente el CME deja esto 5 años en el cajón y deciden ahora arrestarle en Londres. Vaya, ya empezamos con los claroscuros.

Más raro aún es que la CFTC señala al menos 12 días en los que Sarao presuntamente manipuló el mercado de futuros y ocho de ellos fueron… después del flash crash!!! Y ojo porque sospechan que siguió manipulando el mercado hasta comienzos del año pasado. ¿Será que no se daban cuenta en el CME? Vaya, pero si este hombre operaba con varias órdenes simultáneas de 200, 500 y hasta 900 contratos, cuando la media por transacción en el mini SP son 7 contratos. En particular le gustaban mucho algunos números como 188 o 289 (eran sus números de la suerte) para introducir sus posiciones. Ah espera, pero entonces si este hombre había provocado el flash crash, era un peligro para los mercados financieros y continuó haciendo lo mismo de forma evidente durante cinco años, ¿por qué no se le detuvo antes? Y siendo aún más quisquillosos, ¿por qué no provocó más flash crashes?

Con estos sencillos argumentos, se desmontan las hipótesis de la investigación y seguramente Sarao sea inocente. Recordemos además que después del flash crash hubo todo un abanico de explicaciones, desde que Goldman Sachs había dado un toque a Obama con esta demostración de fuerza a que una pequeña firma, Waddell & Reed, había intentando vender por error 75.000 contratos del mini SP.

Y por si fuera poco, hay más claroscuros en esta historia: según la CFTC el algoritmo de Sarao estuvo funcionando entre las 11.17 y las 13.40 CST. Pero es que según la CFTC, el comienzo del flash crash son las 13.41 CST, justo cuando Sarao ya había apagado su algoritmo y teóricamente el precio debería estar ya rebotando tras la caída. Sin embargo, como ya sabemos el rebote se inició sobre las 13.47 CST, así que mal empieza la CFTC si se contradice en su propio complaint (podéis leerlo completo aquí).  

A ver, está claro que si Sarao estaba operando con su algoritmo, sus operaciones no contribuyeron a mejorar la situación ese día, pero este pobre hombre no cuenta con un equipo de físicos ni gestiona miles de millones, simplemente es un spoofer a la antigua usanza que se dedicaba a operar por su cuenta desde su casa y que, en un momento dado, se pasó de listo con el CME, así que mucho me temo que este hombre, salvo sorpresa inesperada, quedará en libertad o como mucho le multen por haber hecho unas cuantas travesuras, nada más.

Además los investigadores deberían ser algo más comedidos con sus afirmaciones ya que, si por un casual fuera cierto y Sarao fuera el autor material de los hechos, el FBI y la CFTC estarían afirmando que los algoritmos existentes son lo suficientemente estúpidos no solo para dar a los spoofers su ración diaria de beneficios, sino que también fallan hasta el punto de desestabilizar los mercados financieros de medio mundo en cuestión de segundos. Sinceramente leer que un trader de estar por casa como nosotros con una hoja de cálculo puede engañar a todo el mundo y hacer creer que se está produciendo un crack bursátil no inspira ninguna confianza en el funcionamiento de los mercados.

Por último, pensemos que la técnica operativa de Sarao no estaba exenta de riesgo puesto que si alguna de las órdenes introducidas era alcanzada, tengan por seguro que se habría dado una buena torta si el mercado le va a la contra. Y es que existe una fina raya entre el manipulador de verdad (que no sufre riesgo alguno por cuanto está en disposición de controlar el mercado o situarse en la dirección adecuada, como cuando se dispone de información privilegiada) y el manipulador de mentirijillas (que siempre está en riesgo permanente de que el mercado se le trague en cuanto falle su estrategia).

En resumen: mercados financieros, siempre fascinantes!

 

Saludos,
X-Trader

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