Índice del artículo

La gran mayoría de los agentes que participan en los mercados financieros conocen el término contabilidad, conocemos también las diferentes categorías dentro del concepto genérico: contabilidad financiera, de sociedades, analítica, de gestión, bancaria, etc. Sin embargo, ¿qué sabemos de la Contabilidad Mental? ¿Se han preguntado alguna vez por los procesos internos que sigue nuestra mente cuando abrimos o cerramos una posición? ¿Por qué nos cuesta tanto cerrar una operación con pérdidas? ¿Por qué nos precipitamos a vender las operaciones ganadoras, aún sabiendo que pueden tener un recorrido favorable a nuestra posición?

De la misma manera que una empresa tiene que identificar, evaluar y registrar los hechos contables relevantes, los individuos se enfrentan ante el mismo problema. Cuando una institución presta un servicio o vende un producto tiene registrar este hecho, cuando nosotros en el mercado abrimos una posición, abrimos una cuenta mental que se irá moviendo con las fluctuaciones del mercado aunque lo hagamos de forma inconsciente.

La contabilidad mental busca respuesta a preguntas como las que acabo de formular y el objeto de este artículo es demostrar que la contabilidad mental influye en la toma de decisiones cuyo desenlace final es incierto, es decir, decisión bajo incertidumbre y que su estudio y conocimiento nos puede proporcionar una mayor estabilidad mental para afrontar actividades como la inversión o el trading. La contabilidad mental es el conjunto de operaciones cognitivas desarrolladas por los individuos para organizar, evaluar y establecer un seguimiento de las actividades financieras.


Fundamentos de la Contabilidad Mental

La contabilidad financiera está compuesta por un conjunto de reglas que han sido codificadas a lo largo de los años, se pueden encontrar en un gran número de libros de texto y desafortunadamente, no existe el equivalente de estas reglas en la contabilidad mental, podemos aprenderlas mediante la observación del comportamiento humano del que podremos inferir reglas de conducta. En este artículo nos vamos a centrar en tres componentes de la contabilidad mental:

- El primero se refiere a como percibimos los sucesos reales y como elaboramos las decisiones en base a dichos sucesos. En el diagrama inferior une al individuo o trader con los sucesos reales.

- El segundo componente es la asignación de cada actividad en su cuenta mental específica. La contabilidad financiera nos enseña que existe una clasificación de los gastos e ingresos que se enmarcan dentro de un presupuesto.

- El tercer componente nos habla de la frecuencia con la que evaluamos las cuentas, podemos auditar nuestras cuentas financieras anualmente, mensualmente o diariamente si así lo consideramos, que ocurre con nuestros registros mentales?, ¿Tenemos la suficiente fuerza de voluntad para no contar el dinero que vamos ganando o perdiendo mientras estamos posicionados en el mercado?. En el diagrama inferior sería el flujo de vuelta de cada cuenta hacia el trader.

Un estudio más detallado de nuestra estructura mental nos muestra que no es recomendable contar el dinero en situaciones que requieran una toma de decisión bajo un ambiente de incertidumbre como sucede con el poker, el black-jack o el trading, por lo que la auditoría sobre nuestras cuentas debe hacerse con el tiempo suficiente para que no afecte a nuestra toma de decisiones, este espacio temporal será diferente para cada trader, que mediante un proceso de prueba y error debe encontrar su frecuencia de revisión óptima.