La práctica del Layering es muy habitual entre las firmas de HFT. Básicamente consiste en rellenar el libro de órdenes con grandes posiciones de compra o de venta para simular una fuerte presión compradora o vendedora. Por ejemplo, un algoritmo de alta frecuencia puede introducir un gran número de posiciones vendedoras a diferentes precios para dar la falsa impresión de que hay una fuerte oferta de títulos empujando así el precio a la baja. Lo que consigue eso el algoritmo es poder comprar a un precio más barato, cancelando seguidamente las órdenes de venta.

Lógicamente la gran ventaja que tienen los algoritmos es que la velocidad juega a su favor ya que pueden evitar que le crucen las órdenes falsas, cancelándolas inmediatamente ante cualquier movimiento al alza. Ello en la práctica implica que el operador que trate de cazar esas órdenes fantasma se encontrará con el problema de que posiblemente no logre completar su orden. Se trata del Order Book Fade, esto es, la consecuencia directa del Layering, el cual puede dar lugar a dos posibles situaciones:

Price Fade: en este caso el volumen desaparece del mercado tan pronto como operemos contra él. Por ejemplo, en el siguiente gráfico podemos ver como en los títulos de Legrand SA, tras comprarse 100 acciones, desaparecen en cuestión de milisegundos las 1.200 acciones que hay a 29,135.



Si bien no es algo excesivamente grave, sí es cierto que este tipo de prácticas puede afectar a las tasas de rendimiento en la ejecución de las operaciones, sobre todo en el caso de traders agresivos que se guían por la liquidez disponible en el libro de órdenes para atacar el mercado con grandes volúmenes.

Según estimaciones de Credit Suisse, este tipo de comportamientos afecta al 43% de las órdenes que intentan llevarse todo el volumen que hay disponible a un precio, y al 21% de las órdenes que solo tratan de ejecutar una parte de dicho volumen. Asimismo, desde dicho banco afirman que la probabilidad de que se produzca un price fade disminuye en las primeras horas de la sesión europea  y a las horas a las que se publican noticias macroeconómicas importantes; por el contrario, las probabilidades de prices fades aumentan ligeramente tras en la apertura estadounidense.



Venue Fade: por supuesto la cancelación de órdenes también puede realizarse de forma más sofisticada, produciéndose cancelaciones de las órdenes de un determinado valor negociado en un mercado a partir de las transacciones realizadas sobre ese mismo valor en otro mercado donde también se negocia ese mismo valor.

Veamos el siguiente ejemplo en las acciones de Unilever, las cuales se negocian simultáneamente en Chi-X, BATS y London Stock Exchange:


La sucesión de acontecimientos es la siguiente:

1) La compra de 1.852 títulos a 2.284 en Chi-X lleva a
2) Cancelación de 384 acciones en BATS, y
3) Cancelación de 4.742 acciones en London Stock Exchange.

Como cabía esperar este tipo de fenómenos, al ser más complejos, no se producen tan a menudo (o no son tan fáciles de detectar). Credit Suisse estima que este tipo de comportamientos afecta al 28% de las órdenes que intentan llevarse todo el volumen que hay disponible a un precio, y al 17% de las órdenes que solo tratan de ejecutar una parte de dicho volumen.

Al igual que sucedía en el caso del price fade, la probabilidad de que se produzca el venue fade es menor durante momentos de la sesión en los que el spread se amplia (cuando se publican datos macro importantes por ejemplo), aumentando ligeramente tras la apertura estadounidense.

En ocasiones el venue fade se puede confundir con el comportamiento de algoritmos de smart routing que reparten órdenes para un mismo valor en diferentes mercados. Sin embargo, existe una diferencia fundamental: mientras que en el caso de los algoritmos de layering, las órdenes desaparecen, en el caso del smart routing el volumen no lo hace sino que simplemente reaparece en otro mercado.

(Continuará...)

 

Saludos,
X-Trader



Si te ha gustado este articulo, ¡compártelo en redes!