Los traders de alta frecuencia están muy furiosos. Si leían X-Trader.net hace unos diez años, sin duda recordarán que el tema de moda era el trading de alta frecuencia o high-frequency trading (HFT por sus siglas en inglés). Prueba de ello son artículos como Estilo HFT, la serie de artículo sobre HFT Práctico o, más recientemente, Entrevista a un Trader HFT. En aquella época, la competencia era feroz, los ingresos eran millonarios y la lucha por arañar milisegundos era despiadada.

También recuerdo que por aquel entonces NYSE y otros mercados daban todo tipo de facilidades para que los traders de alta frecuencia pudieran estar cerca de sus servidores para así maximizar liquidez, facilitar el acceso al mercado y, ya de paso, lanzar una nueva línea de negocio que generaría ingentes cantidades de dólares a los exchanges. Incluso en algún momento se llegó a hablar de torres de microondas para enviar la señal a través del aire para ganar unos nanosegundos frente a otros traders.

Sin embargo, nadie contaba con la llegada a finales de 2013 de la Investors Exchange (IEX) de Brad Katsuyama & Co. y el tremendo impacto que tendría en el negocio del HFT. Por si no se saben la historia completa, les recomiendo que se lean el excelente libro de Michael Lewis, Flash Boys, donde se cuenta en detalle toda la historia de Katsuyama y su equipo.

Pues bien, lo que en su momento parecía una utopía cuando se lanzó IEX, ahora parece que va a ser la nueva norma en los principales mercados, tanto de acciones como de futuros, introduciendo lo que se conoce como “speed bumps” o “topes de velocidad”. Así, la Intercontinental Exchange (ICE) anunciaba en mayo de este año el lanzamiento del primer speed bump en los mercados de futuros estadounidenses, introduciendo un retardo de 3 milisegundos en la ejecución de órdenes que ataquen órdenes limitadas ya existentes en los futuros sobre Oro y Plata negociados en ese mercado (también es cierto que el impacto de esta medida es muy limitado, por cuanto la mayor parte de los contratos sobre metales preciosos se negocia en el CME).  

Sin embargo, la decisión no estuvo exenta de polémica: dos miembros de la comisión de la CFTC que evaluó la medida y dio el visto bueno a este cambio argumentaron que dicho cambio penalizaba a aquellas empresas que dependen de su ventaja en velocidad para ganar dinero en el mercado. Como respuesta, los que apoyaron la medida en la CFTC argumentaban que también los HFT realizaban front-running con las órdenes de los clientes hasta no hace mucho y que no por ello había que permitirlo.

Unas semanas después era el turno de Eurex, que a finales de mayo anunciaba el lanzamiento de un proyecto piloto que introduce 1 milisegundo de retraso en la negociación de opciones sobre acciones alemanas y 3 milisegundos en el caso de opciones sobre acciones francesas. Por su parte, la London Metal Exchange Bolsa de Metales de Londres también ha recibido la aprobación de las autoridades británicas para introducir un retardo de 8 milisegundos en la ejecución de órdenes en los futuros sobre Oro y Plata.

Y aún hay más: para 2020 se espera que una docena de mercados se sume a esta iniciativa de introducir retardos en las ejecuciones de las órdenes, entre ellos NYSE, la Toronto Stock Exchange o incluso el CBOE, que planea introducir retardos en el segmento de mercado EDGA, donde se negocian multitud de acciones estadounidenses.

Está claro que por ahora es una medida que podríamos considerar en fase experimental y que probablemente tardará en imponerse en los productos y mercados más negociados, pero parece que estamos ante una tendencia que se impondrá de forma lenta pero inexorable en los próximos años.

Sin embargo, tal y como señala Tom McClellan (sí, el creador del oscilador que lleva su apellido), se da la paradoja de que los traders de alta frecuencia se han gastado millones de dólares en ubicar oficinas y servidores cerca de los exchanges y comprar conexiones de fibra de alta velocidad, para que ahora como premio empiecen a poner speed bumps.

Como ya vimos en este artículo, el trading de alta frecuencia era cada vez menos rentable y cada vez está más concentrado en manos de unas pocas compañías por lo que probablemente estemos asistiendo al final de una forma de operar los mercados que sin duda ha dado mucho de qué hablar durante la última década.


Saludos,
X-Trader