Ideados en 1948 por Alfred Jones, este tipo de fondos comparten ciertas similitudes con los fondos de inversión tradicionales en el sentido de que son un vehículo de inversión que aglutina los capitales de varios inversores para que sean gestionados para que sean invertidos en los mercados financieros. Pero aquí se acaban los parecidos, ya que los inversores conceden al gestor libertad absoluta para utilizar lo que se conoce como estrategias de retorno absoluto. Es decir, mientras que el objetivo de los fondos de inversión tradicionales es superar la rentabilidad de un determinado índice de referencia (por ejemplo, si el índice cae un 10% y el fondo "sólo" un 8%, seguramente los gestores estarán muy contentos aunque sus clientes no tanto), los hedge funds tratan siempre de obtener rendimientos positivos absolutos, esto es, sin compararse con un índice de referencia.


Asimismo, al contrario que los fondos tradicionales que sólo abren posiciones compradoras, los hedge funds pueden utilizar estrategias más agresivas tales como ventas en corto, derivados u operativa con apalancamiento para multiplicar sus rentabilidades, aunque también su riesgo. Por todo esto es por lo que siempre que hay un mercado bajista los hedge funds se vuelven muy populares. Recuerdan en 2008 cuántas veces oyeron el término? Incluso convocaron a los principales gestores de hedge funds a declarar ante el Congreso de EEUU!!! Sin embargo en 2009 con el espectacular rebote alcista de los mercados apenas se ha dicho nada de ellos, lo cual resulta lógico ya que en mercados alcistas los hedge funds no obtienen rentabilidades mucho mejores que las de los fondos tradicionales. En todo caso, los objetivos anuales de los hedge funds suelen estar entre un 6% y 9% independientemente de las condiciones de mercado, lo que puede considerarse bastante ambicioso sobre todo si lo comparamos con los fondos tradicionales.

Lógicamente no todo iban a ser ventajas: los hedge funds están exentos de diversas obligaciones regulatorias tales como:

  • Registro en organismos supervisores (si bien los gestores sí que deben registrarse).
  • Publicación de sus posiciones, generalmente tienen prohibido promocionar y anunciar sus servicios, algo que sin duda ha contribuido a alimentar su leyenda.
  • Mantenimiento de coeficientes de liquidez, algo que puede suponer un problema a la hora de hacer un reembolso.
  • Estructura de sus comisiones, generalmente más caras que las de los fondos tradicionales, del orden de un 1%-2% sobre activos gestionados más un 20% sobre beneficios



Una Cuestión de Estilo
Los hedge funds pueden clasificarse en tres grandes grupos en base a su estilo de trading:

Estrategias de Arbitraje (también denominadas de Valor Relativo)
Si bien existen muy pocos hedge funds que sean arbitrajistas puros, generalmente estas estrategias producen rendimientos moderados con muy bajo riesgo. No obstante dado que las ineficiencias que pueden detectarse en el mercado tienen a ser cada vez más pequeñas debido a que cada vez más operadores disponen de buenas conexiones y potentes programas, es necesario utilizar un fuerte apalancamiento y realizar muchas operaciones (con el consiguiente coste en comisiones) para llegar a obtener cierta rentabilidad. Por supuesto, este tipo de estrategias no están exentas de riesgo aunque a priori pueda parecerlo, porque una cosa es la teoría y otra la que hacen los mercados.

Una estrategia de arbitraje muy utilizada por los hedge funds consiste en la compra de bonos privados convertibles y la venta simultánea de las acciones de la empresa que los emite, a fin de obtener un beneficio entre la diferencia de la valoración implícita de la acción a través de los bonos y el valor de las acciones.


Estrategias Basadas en Eventos
Se trata de estrategias que tratan de aprovechar el comportamiento de los precios cuando se anuncia una noticia importante. El ejemplo típico de estas estrategias es el arbitraje de fusiones corporativas, comprando las acciones de la empresa adquirida y vendiendo las de la empresa compradora. El riesgo en este caso es evidente y es que se dé marcha atrás en la operación de fusión.

Otra estrategia de este tipo utilizada por los hedge funds es la compra de importantes paquetes de acciones de empresas con problemas para luego presionar al consejo de administración de la empresa y forzar cambios en la directiva o reestructuraciones.


Estrategias Direccionales
La mayor parte de hedge funds utiliza este tipo de estrategias, incluyendo el conocido hedge fund de George Soros, Quantum Fund. Algunos ejemplos de este tipo de estrategias son:

  • Estrategias Long/Short, en los que se combinan compras con posiciones cortas a modo de cobertura. Por ejemplo, es muy habitual que un gestor de hedge funds compre acciones importantes del S&P 500 y a la vez cubra la posición vendiendo futuros sobre ese índice.
  • Estrategias Market Neutral, en las que se intentan obtener beneficios aprovechando diferencias de movimientos entre mercados correlacionados (en la práctica es lo mismo que el trading de pares o spreads).
  • Estrategias Dedicated Short, en las que se buscan valores sobrevalorados para abrir posiciones cortas. Generalmente los hedge funds que utilizan este tipo de estrategias suelen ser los primeros en detectar empresas con problemas, ya que sus gestores disponen de información de calidad y suelen contar con expertos en análisis de balances.

 


Los Riesgos de un Hedge Fund
Si bien podría pensarse que este tipo de fondos ofrecen unas rentabilidades tan elevadas debido a que asumen elevados riesgos, lo cierto es que diversos estudios académicos han comprobado que, en media, los rendimientos de los hedge funds son menos volátiles que los del mercado. Así, entre 1994 y 2009 mientras que la volatilidad anualizada del S&P 500 es del 15.5%, la de los hedge funds es del 8%, es decir, casi la mitad. Sin embargo el problema es que la distribución de rendimientos de los hedge funds es asimétrica hacia la izquierda y presentan colas anchas (ver figura), de tal forma que los rendimientos positivos son más habituales que una distribución Normal pero a cambio existen unos pocos casos de pérdidas extremas.


Debido a ello, y con objeto de reducir al máximo los riesgos, la última moda son los fondos de hedge funds, es decir, fondos que reparten su capital entre varios hedge funds (normalmente entre 15 y 25) y que, en este caso, sí deben estar registrados en algún organismo supervisor y por lo tanto tienen capacidad para promocionar y ofrecer a los inversores el producto; como desventajas, tendremos unas mayores comisiones (las que se llevan los propios hedge funds más las que añade el propio fondo, que en ocasiones pueden llegar a ser del 10%) y el riesgo de que una excesiva diversificación anule los rendimientos de los hedge funds.


Invertir o no invertir
Básicamente dos deben ser los motivos que nos lleven a invertir en un hedge fund: la búsqueda de mayores rendimientos y la diversificación de nuestras inversiones. No obstante, antes de invertir en este tipo de fondos es fundamental tratar de conocer quién es el gestor ya que la mayor parte de los hedge funds se construyen en torno a un gestor estrella con un determinado estilo de gestión. Asimismo, dependiendo de las previsiones de mercado que consideremos, nos interesará más o menos invertir en este tipo de fondos: si esperamos un mercado alcista quizás nos interesen menos ya que generalmente no lo hacen mucho mejor que el resto de fondos por lo que habrá que seleccionar cuidadosamente el fondo en base a su estilo de gestión; pero si por el contrario esperamos un mercado bajista se trata de un activo que debemos incorporar en nuestra cartera ya que superan claramente las rentabilidades de los fondos tradicionales y de los índices de referencia. En todo caso es recomendable echar un vistazo al Credit Suisse/Tremont Hedge Fund Index (http://www.hedgeindex.com/) para tener al menos una referencia de la evolución de las rentabilidades de los hedge funds.

Por supuesto, otra alternativa es replicar su estilo de trading ya que sus estrategias, como hemos podido ver, son relativamente simples por lo que, con los medios adecuados, un inversor particular puede replicarlas. Por ejemplo, podemos utilizar estrategias long/short comprando opciones o futuros para cubrir nuestras carteras, o comprar opciones sobre el VIX si esperamos que haya un fuerte movimiento bajista. Posiblemente muchas de las estrategias que utiliza un particular seguramente sean similares a las que usan los hedge funds; la diferencia en los resultados estriba únicamente en el capital disponible, las comisiones y la disciplina.

 

Un saludo,
X-Trader



Si te ha gustado este articulo, ¡compártelo en redes!