PARTE III: BÚSQUEDA DE LAS INEFICIENCIAS: ¿QUÉ QUEREMOS COMPRAR?

Durante años, los mercados han sido sacudidos por un sin fin de estudios académicos. La gran mayoría de ellos poco nos aportan. Sin embargo, hay una serie de estudios cuyas conclusiones han logrado comportarse razonablemente bien en prácticamente todos los escenarios. ¿Qué quiere decir “comportarse razonablemente bien”? Esto quiere decir que determinadas estrategias son más rentables que el mercado y tienen un riesgo bajista inferior a largo plazo. No quiere decir, por tanto, que van a ganar siempre. Simplemente, que a largo plazo son mejores.

El primer estudio es el que compara los retornos de estrategias de valor y de crecimiento. La clasificación de valores entre valor y crecimiento siempre es un tanto subjetiva. Sin embargo, por lo general, mientras que los títulos “valor” suelen tener PER bajos, P/B bajos, P/S bajos, FCF/P bajos y rentabilidades por dividendo altas, los títulos “crecimiento” suelen ser todo lo contrario. Vamos a descomponer punto por punto cada uno de estos ratios para, finalmente, sacar una conclusión práctica.

El gráfico inferior muestra una división en tres periodos (1952-1970, 1971-1990 y 1991-2003) de los valores del NYSE. A su vez, dichos valores están ordenados por rentabilidades por dividendo de mayor a menor. A comienzo de cada año se vuelven a ordenar los valores por rentabilidad por dividendo. Las barras muestran el retorno de cada una de las carteras en cada uno de los tres periodos. Vemos cómo los valores de mayor rentabilidad por dividendo tienden a presentar un comportamiento mejor que los de una rentabilidad por dividendo baja. Es cierto que las diferencias no son muy abultadas, pero sigamos con nuestro análisis.


El siguiente gráfico muestra también los retornos de los valores del NYSE durante los mismos periodos, pero ordenado, esta vez, de mayor a menor PER. Esta vez los resultados son claros. Los valores con un PER inferior tienen un comportamiento muy superior a los de un PER alto, en todos los periodos y siempre a largo plazo.


Respecto a los beneficios por acción (BPA) hay que decir que son de muy fácil maquillaje contable. Por este motivo, muchos académicos y algunos inversores contrarios, han preferido sustituir el PER por el Ratio Precio/Ventas (P/S), ya que éstas son mucho más difíciles de manipular. La premisa es que para que el BPA aumente de forma consistente, es necesario ver un claro aumento de las ventas (más que un ajuste de costes). El resultado es el mismo que con el PER. Las acciones con un ratio P/S más bajo, obtienen unos retornos muy superiores a las de ratio P/S más alto. Siempre a largo plazo y en todos los periodos.

Otra vez lo mismo. El siguiente gráfico muestra los valores del NYSE divididos en tres periodos y ordenados de mayor a menor Ratio Precio/Valor Contable (P/B). Vemos que los valores de menor Ratio P/B superan en retornos a los de ratios más altos y en todos los periodos.


Ya hemos visto algunos de los ratios de valoración más importantes. Como hemos podido comprobar, las acciones “valor” tienen un crecimiento mucho mejor que las acciones “crecimiento” en todos los periodos y siempre a largo plazo. Por tanto, nuestro sistema de especulación ha de buscar siempre acciones “valor”. No es el objetivo de este artículo explicar cómo valorar empresas para determinar cuáles son baratas y cuáles son caras. Al final del artículo hay una bibliografía bastante extensa donde ilustrarse en el tema. Por ahora, baste decir que para identificar valor se emplearán los siguientes ratios: PER (Precio/BPA), P/S (Precio/Ventas), Rentabilidad por dividendo (Dividendo/Precio), P/B (Precio/Valor Contable %), C/P (Cash/Precio %) y FCF/P (Free Cash Flow por acción/Precio %).



Conclusiones

Las ineficiencias del mercado tienen lugar cuando el precio de una acción no tiene nada que ver con su valor intrínseco. Como nuestro objetivo es aprovechar dichas ineficiencias, debemos diseñar un “buscador” de divergencias entre Precio y Valor. Cuando el precio sea inferior a su valor, compraremos. Cuando el precio sea superior a su valor, venderemos.

¿Y cómo analizaremos el valor de una acción? Pues mediante sencillos ratios de valoración. Hay montones de ellos. Pero aquí hemos puesto los que han funcionado mejor a largo plazo y en todos los entorno bursátiles. Gracias a ellos, nos convertiremos en inversores en valor, estrategia que ha quedado demostrada ser mucho más rentable, a largo plazo, que el invertir en crecimiento.



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