Cómo Gestionar la Tesorería de tu Empresa

En esta ocasión revisamos brevemente una cuestión de cierta relevancia para un empresario: ¿cómo puede una empresa sacar rentabilidad a las puntas de tesorería que pueda tener a lo largo del año? Sin duda, la correcta gestión de la liquidez de una compañía es una de las cuestiones fundamentales a controlar para que su engranaje financiero funcione correctamente.

 

La Labor del Gestor de Tesorería

La cuestión que, de cuando en cuando, me formula algún amigo empresario suele ser más o menos similar a esta: en la empresa que dirijo estamos teniendo 2 o 3 picos de tesorería al año que no estamos rentabilizando en absoluto. ¿Qué productos conoces que nos permitan invertir esos excedentes con riesgo limitado y a corto plazo a nombre de empresa?

Para abordar esta cuestión, conviene comprender previamente el concepto de cash flow, el cual se define como todas las entradas y salidas de dinero de la caja de la empresa. Este flujo viene determinado por una adecuada gestión de cobros y pagos que se realizan en la empresa. Así pues, una gestión adecuada de este flujo nos permite controlar la liquidez de la empresa y el efectivo del que se dispone.

En este sentido, un gestor eficaz, que conozca bien el funcionamiento de la empresa, debe saber cómo anticiparse a estas entradas y salidas de dinero de caja, previendo tanto aquellos momentos en los que pueda faltar dinero en caja, como aquellos desfases positivos que puedan quedar desaprovechados durante un determinado período de tiempo.

Precisamente es en estos últimos donde el gestor tiene una oportunidad para mover el dinero y tratar de obtener una rentabilidad a esos fondos, la cual puede incluso ser posteriormente utilizada para financiar parcialmente su deuda o reducir los pagos a proveedores.

 

Productos Adecuados para un Gestor de Tesorería

Invertir las puntas de tesorería requiere un cierto control del riesgo, por lo que lo primero que conviene advertir es que no es función del tesorero o director financiero de la compañía especular con el excedente de liquidez de la compañía en los mercados bursátiles, comprometiendo el patrimonio de la empresa. No debemos olvidar que las fluctuaciones de la Bolsa no siguen un patrón predeterminado y predecible, por lo que si el gestor acude a la inversión en renta variable, puede encontrarse con que necesite liquidez y no pueda obtenerla a causa de una pérdida en sus inversiones.

Por ello, parece más lógico invertir en productos del mercado monetario y/o de renta fija, en los que se conoce de antemano su rendimiento, y el riesgo asumido es mínimo. En este sentido, el gestor puede recurrir a la inversión en productos tales como:

  • Cuentas Remuneradas
  • Depósitos a Plazo Fijo
  • Repos
  • Deuda Pública

Se trata de opciones de bajo riesgo por cuanto presentan la ventaja de que es posible deshacer la inversión con rapidez y sin coste, en cuanto la empresa necesite nuevamente recuperar el efectivo depositado. A cambio, la rentabilidad que cabe esperar con este tipo de productos de inversión tampoco es muy alta, aunque tampoco cabía esperar otra cosa, por cuanto en Finanzas no es posible romper el binomio riesgo-rentabilidad. En próximos artículos analizaremos en detalle las ventajas y desventajas de cada uno de estos productos.

 

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