Sin duda, 2014 ha sido un gran año para el Fintech, recibiendo varios miles de millones de inversores de capital riesgo y terminando con una auténtica fiesta con la salida a Bolsa de las compañías especializadas en préstamos P2P, LendingClub y OnDeck. Para los que no lo sepan, el término Fintech es una abreviatura de Financial Technology y hace referencia a las empresas de servicios financieros que han sabido integrar la tecnología en su actividad principal, incorporando en sus procesos (transacciones, inversiones, pagos, etc.) las ventajas de las nuevas tecnologías.

A continuación os presentamos las que posiblemente serán las tendencia dentro de este sector junto con los posibles obstáculos a los que se tendrán que enfrentar.

1. Inversión Basada en Servicios
Posiblemente una tendencia poco conocida porque simplemente... ¡acaba de nacer! La inversión basada en servicios es un término acuñado para la próxima industria que nacerá en torno a los servicios de pago relacionados con inversiones de bajo coste.

El pionero en este campo es Simply Wall St., una web que nos permite seleccionar acciones en base a su salud financiera, dividentos, rendimiento operativo pasado, expectativas futuras de beneficios y relación entre el precio actual y el fair value de la compañía.

Otro que destacará en este sector es Robinhood, un broker sin comisiones que funciona sobre una plataforma móvil. Respaldado por inversores de Silicon Valley, Robin Hood quiere hacer que invertir sea barato y accesible para todos. En lugar de cobrar comisiones, Robin Hood carga tarifas sobre el uso de márgenes (esto es, cobrará por el uso de apalancamiento); asimismo es probable que reciba algún rebate por el flujo de órdenes enviado a las diferentes ECNs.

La idea no es nueva, ya que otros brokers como Zecco lo intentaron en el pasado y tuvieron que desecharlo más tarde. En el caso de Robin Hood, la clave será generar suficientes ingresos con los inversores más especulativos que utilicen de forma rutinaria la operativa con margen. Además, aparte de sus servicios como broker, Robinhood ofrecerá acceso a desarrolladores para la creación de aplicaciones de trading, tales como gráficos, señales, análisis fundamental, etc. Serán estos productos de pago basados en servicios los que podrían atraer, en última instancia, a los traders más experimentados a Robin Hood. La combinación de aplicaciones de pago con el acceso al trading sin comisiones podría dar lugar a una combinación de productos de trading sofisticados en un entorno en el que el coste es menor que el que supone a un broker online realizar una o dos operaciones.

¿Tendrá éxito este modelo de negocio? Si bien a priori puede resultar muy atractivo, el principal escollo reside en que ya existen muchos servicios gratuitos en el ámbito del trading sin necesidad de pagar nada por lo que conseguir clientes mediante servicios gratuitos para que paguen por servicios adicionales no es un modelo de negocio eficaz. Lo que suele suceder en la industria del trading es que los mejores productos son licenciados por los brokers para ofrecérselos de forma gratuita a sus clientes, mientras que los servicios de pago se limitan a esquemas para hacerse rico rápido como señales y robots.

2. Robo Investing
A diferencia de la inversión basada en los servicios, el Robo Investing (sí, ya sé que en español suena fatal :P) ya lleva sonando bastante desde 2014. Si con el trading social tratábamos de alcanzar la democratización de la inversión, donde cualquiera puede desarrollar su propio trackrecord y convertirse en un líder del trading, con el Robo Investing lo que se pretende es crear carteras de bajo coste de forma automatizada en base a nuestro perfil, eliminando así las comisiones de una cartera gestionada. Dicho de otro modo, reemplazamos la figura tradicional del gestor de fondos (que cobra un buen bonus por su trabajo) por la de un algoritmo que, en base a la información que proporcionemos, nos dirá qué es mejor para nosotros como inversores.

Dentro de este sector destacan ahora mismo tres compañías: Wealthfront, Betterment y Nutmeg. Entre las tres se calcula que están gestionando ya cerca de 3.000 millones de dólares en activos, si bien debemos tener en cuenta que es una cantidad aún nimia si la comparamos con el volumen gestionado por los fondos de gestión activa.

En todo caso, el Robo Investing plantea realizar inversiones con bajo coste y un enfoque sencillo, ahorrándose tener que leer páginas de folletos o tener que comprender términos como Valor Liquidativo o Comisiones por Gestión. Basta con introducir nuestra edad, tolerancia al riesgo, años hasta la jubilación y la cantidad de ahorro esperado para que el algoritmo determine en qué ETFs debemos invertir, cobrando a cambio una fracción de lo que cargan los fondos de inversión de gestión activa y los asesores financieros profesionales.

El riesgo de esta incipiente industria reside en que las propias gestoras de fondos entren en el juego y provoquen una fuerte caída de los márgenes por lo que posiblemente solo saldrían ilesos de esta aventura los first-movers, que ya tienen una posición afianzada en el mercado y serían candidatos a ser comprados.

3. Crowdfunding Digital
Combinando la tecnología blockchain y el crowdfunding, diversos mercados descentralizados están realizando ofertas de acciones digitales. Si ya de por sí teníamos firmas especializadas en el crowdfunding para compañias tales como Seedrs y Crowdcube, el atractivo del crowdfunding para empresas digital es que es más fácil de crear un mercado secundario una vez que se realice una venta, así como comercializar la oferta de acciones en todo el mundo. Entre las empresas punteras en este terreno tenemos a Swarm, que utiliza el protocolo de contraparte como su tecnología blockchain, así como Ethereum, que está tratando de virtualizar cualquier tipo de activo (acciones, futuros, etc.) y trasladarlo al mundo de la tecnología blockchain.

El gran obstáculo al que se enfrentan estas compañías es sin duda la regulación. No en vano, actualmente el proceso de salida a Bolsa de una empresa es proceso altamente regulado, con restricciones sobre cómo se comercializa, quién puede ser accionista, etc.

Otro escollo se encuentra en el hecho de que las plataformas de crowdfunding digital fijan el valor de las acciones en bitcoins, lo que supone un obstáculo para cualquier persona que no tenga bitcoins. Para remate, a este hecho se le suma el riesgo divisa implícito del propio Bitcoin, aunque ya existen servicios como Bitreserve con los que es posible eliminar el riesgo divisa.

Tomen buena nota de todas estas tendencias, a finales de 2015 veremos si realmente han cambiado en algo nuestras vidas ;). Lo que está claro es que, a la vista de todos estos proyectos, el sector está en plena ebullición por lo que podría ser un gran año para el Fintech.

Saludos,
X-Trader


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