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Todos hemos jugado de pequeños al juego de las canicas y hemos pasado grandes ratos intentando meter la bolita de colores en el agujero. No obstante, el juego que hoy os planteo es algo distinto, si bien utiliza también las míticas canicas para su desarrollo.

Con el siguiente juego es mi intención demostrar la importancia de seleccionar una adecuada política de gestión de riesgos a la hora de desarrollar nuestra metodología de inversión. No importa que esta sea automática o discrecional, es válida para todos los casos, y es obviada casi siempre, ya que casi ninguno de los programas que permiten la simulación histórica de estrategias incluye este tipo de pruebas, que en mi opinión son la clave del éxito consistente en el trading.

La finalidad del juego es buscar los paralelismos entre un juego aleatorio como el que vamos a plantear y un método de trading, que como explicamos en el artículo anterior tiene bastantes similitudes con los procesos aleatorios.

¿En que consiste el juego?
El juego de las canicas consiste en meter en una bolsa o saco 100 canicas, 60 de ellas blancas y 40 negras. Se hacen extracciones aleatorias de las canicas y éstas vuelven a ser depositadas en la bolsa tras anotar si es blanca o negra. Cada jugador comienza con 1000 € de capital inicial y puede apostar la cantidad que desee en cada extracción. Llamemos a la cantidad arriesgada en cada extracción R. Si tras la extracción sacamos una canica blanca, sumamos R a nuestro capital inicial. Si es negra, restamos R. Se realizan 100 extracciones.

Resumiendo, contamos con una estrategia con las siguientes características:

- Capital inicial: 1000 €

- Probabilidad de éxito: 60% (si sale blanca ganamos y hay 60 canicas blancas sobre 100, por lo tanto, 60/100 = probabilidad de acierto, o lo que es lo mismo, 60%)

- Riesgo asumido por extracción, o si lo preferimos, para comenzar a buscar los paralelismos, riesgo asumido por negocio u operación: R

Una vez que conocemos en que consiste el juego y las características más relevantes del mismo, podemos comenzar a hacernos preguntas, muy similares a las que nos hacemos cuando nos encontramos con las estadísticas históricas de un sistema y queremos saber si ese sistema es "bueno" o no para invertir con el. Nos surgen por lo tanto muchas preguntas, del siguiente tipo:

- ¿Qué probabilidad existe de acabar con más dinero del invertido inicialmente?
- ¿Cual es la probabilidad de perder todo o parte del dinero invertido?
- Etc...

Las respuestas a todas estas preguntas dependen del tipo de estrategia de gestión del riesgo que hayamos seleccionado. Nuestra esperanza por negocio es la siguiente:

60% * R + 40% * (-R) = 20% * R = 0.2*R


Teóricamente, por cada euro arriesgado, conseguimos una media de 20 céntimos de euro de beneficio. Teóricamente también, si arriesgamos 100 € en cada una de las 100 extracciones, esperaríamos un beneficio de 2000 €. Volvemos a comprobar por tanto, que el concepto de esperanza es muy importante, ya que cuanto más alta sea la esperanza, más beneficioso tiende a ser nuestra estrategia o sistema. Si tuviéramos un juego con esperanza negativa, no habría incentivo alguno para jugarlo, ya que esperaríamos pérdidas y nadie juega para perder. Por lo tanto, como traders queremos estrategias con una esperanza lo más alta posible. Sin embargo, y tal y como veremos más adelante, la esperanza no nos dice todo lo que necesitamos saber. Es solamente una parte, importante, pero solo una parte.


¿Cuánto hemos de arriesgar en cada extracción de nuestro juego?
La pregunta que muchos de los traders obvian es saber cuanto se ha de arriesgar en cada negocio, de tal manera que preservemos nuestro capital y consigamos un beneficio. Muchos de los traders que se han arruinado (es decir, que han tenido que dejar de operar) ha sido por no tener de una estrategia de gestión del riesgo óptima. Ahora veremos, aplicado al juego de las cánicas, diferentes estrategias de gestión del riesgo, y el efecto que cada una de ellas tiene para el resultado final de nuestra inversión.


El juego "sin riesgos"
Antes de comenzar, sería bueno preguntarnos que podríamos esperar de una estrategia con esperanza igual a la del juego de las canicas, pero en la que no hubiera riesgo alguno. Al no existir riesgos, tenemos una certeza absoluta de lo que va a ocurrir, y por lo tanto, como nuestra esperanza es de 0.2*R parece razonable apostar todo nuestro capital inicial en cada negocio. Si comenzamos con 1000 €, y haciendo 100 operaciones, tendríamos unos resultados finales espectaculares, e iguales a:

1000 * 1.2 100 = 82.817.974.522 €


es decir, que seríamos bastante ricos y sería fácil que cualquier otra persona lo fuese. No obstante, y para ser más conservador, vamos a suponer que "solamente" arriesgamos el 20% de nuestro capital en cada negocio, con lo cual tendríamos:

1000 * (1+0.2*0.2) 100 = 1000 * 1.04 100 = 50.505 €


que aunque parece más razonable, no deja de ser una barbaridad, y como veremos más adelante es bastante complicado que con nuestro juego de las canicas, sea cual se nuestra estrategia de gestión del riesgo, consigamos esos resultados.

No obstante, probablemente nos estemos preguntando por qué, si los dos juegos tienen la misma esperanza, ¿no podemos esperar obtener esos resultados con nuestro juego de las canicas? La respuesta es NO, y la explicación es la siguiente: La esperanza es solamente un factor en la predicción de la rentabilidad de una estrategia, y por lo tanto, se han de tener en cuenta todos los factores que afectan al resultado final, para poder tener una idea más clara de nuestras expectativas.